La tradicional cadena de hamburguesas Presto entrará en liquidación judicial después de que la Superintendencia de Sociedades ordenara terminar el acuerdo de reorganización de Franquicias y Concesiones, empresa propietaria de la marca.
La decisión se produjo luego de que la compañía solicitara la liquidación tras evaluar su capacidad para seguir operando. En esa revisión identificó una disminución del flujo de caja y retrasos en el pago de gastos de administración.
Presto acumulaba pasivos por $31.000 millones
Franquicias y Concesiones había ingresado al proceso de reorganización empresarial en julio de 2023. El acuerdo fue confirmado el 30 de abril de 2026, con el objetivo de atender un pasivo total aproximado de $31.000 millones.
El acuerdo contemplaba una quita de capital cercana a $19.000 millones con acreedores de quinta clase y otra de $211 millones con acreedores garantizados de segunda clase. El pasivo reorganizado debía pagarse en un plazo de seis años.
Sin embargo, las dificultades para sostener la operación y los incumplimientos de obligaciones posteriores al acuerdo llevaron a la empresa a solicitar la liquidación judicial en septiembre de 2026.
Una marca con presencia en varias ciudades
Presto abrió su primer restaurante en Bogotá en 1981 y con el paso de los años llegó a sumar más de 120 establecimientos en más de 20 ciudades del país.
Con la decisión de la Superintendencia de Sociedades, la empresa queda en estado de liquidación judicial. El proceso estará a cargo de una liquidadora, quien buscará una alternativa de venta para preservar los establecimientos y evitar su cierre definitivo.