Alemania lideró una operación internacional, con participación de Europol, Eurojust y Estados Unidos, que incautó los dominios web, la infraestructura y los cinco servidores de KillSec, grupo especializado en ransomware con cerca de mil ataques en el mundo. La investigación identificó a un adolescente de 16 años como presunto administrador de la banda y dejó tres personas detenidas.