Alexander Zverev escribió en 2026 el capítulo más destacado de su carrera al conquistar Roland Garros y el US Open, consolidándose como el tenista dominante de una temporada en la que las ausencias de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner abrieron una ventana que el alemán supo aprovechar.
El US Open representó su segundo título de Grand Slam y confirmó un crecimiento sostenido que lo llevó al tope del ranking ATP. Zverev, de 29 años, convirtió el año en su mejor campaña desde que debutó en el circuito profesional, superando las expectativas de quienes lo consideraban un eterno segundo en la era de Alcaraz y Sinner.
Un campeón con más sombras que luces
Sin embargo, el ascenso de Zverev no ha estado exento de controversia. Sus constantes enfrentamientos con los árbitros, su temperamento explosivo en la cancha y las acusaciones de violencia de género que ha enfrentado lo han convertido en un personaje incómodo para una parte considerable de la afición del tenis. Estas sombras han generado un debate constante sobre el lugar que ocupa dentro del deporte.
A pesar de las polémicas, Zverev llega al cierre de 2026 como el tenista a respoder en el circuito. La pregunta que queda para la próxima temporada es si podrá sostener este nivel competitivo cuando Alcaraz y Sinner regresen en plenitud, o si la dominación del alemán fue, en parte, el producto de un momento particular del tenis mundial.