Bogotá se consolidó como el principal destino de Colombia para los extranjeros que viajaron al país por motivos médicos entre enero y agosto de 2026. En ese periodo, 7.320 no residentes llegaron a la capital para acceder a tratamientos, el 34,8 % de los 21.034 visitantes registrados en todo el país.
La cifra nacional representó un crecimiento del 17,6 % frente al mismo periodo del año anterior. Después de Bogotá se ubicaron Cali, con 5.889 viajeros, y Medellín, con 4.737. Barranquilla registró 867 visitantes y Cartagena, 590.
En conjunto, esas cinco ciudades concentraron el 92,2 % de los extranjeros que ingresaron a Colombia por razones relacionadas con tratamientos médicos.
Cirugías y tratamientos más solicitados
La oferta incluye procedimientos de cirugía plástica como lipoescultura, contorno corporal, aumento y levantamiento de senos, además de intervenciones faciales como la rinoplastia. También existe demanda por trasplantes capilares, dermatología, cirugía bariátrica, ortopedia, cardiología y rehabilitación cardíaca.
El cirujano plástico Luis Devoz señaló que Colombia ha ganado reconocimiento en este mercado y sostuvo que, según cifras de la Asociación Internacional de Cirujanos de Cirugía Plástica, el país está por encima de Brasil y Turquía en turismo médico. También mencionó el clima de Bogotá como un factor que puede favorecer la recuperación de algunos pacientes.
La presidenta ejecutiva de Anato, Paula Cortés, atribuyó el atractivo de la capital a la combinación de talento humano especializado, infraestructura hospitalaria y servicios de mediana y alta complejidad. A esto se suman la conectividad aérea, los hoteles, el transporte y la oferta de alimentación para pacientes y acompañantes.
El gasto promedio de los viajeros que llegan a Colombia por motivos médicos supera los 3.200 dólares por viaje, de acuerdo con la Encuesta de Visitantes Internacionales del Dane. Ese monto incluye alojamiento, transporte, alimentación y actividades complementarias. La presencia de acompañantes amplía el impacto sobre las economías locales.
Seguridad y regulación, los retos del crecimiento
El crecimiento del turismo médico también plantea dificultades. Entre ellas están la seguridad durante los desplazamientos y la estadía, las condiciones de movilidad y la supervisión de los servicios médicos y estéticos.
Devoz advirtió sobre los riesgos de acudir a establecimientos que no cumplen las condiciones necesarias o de ponerse en manos de personas sin la formación requerida. Según el especialista, una regulación más estricta ayudaría a reducir los casos de pacientes afectados por prácticas inadecuadas.
Para fortalecer la actividad, Cortés planteó una mayor coordinación entre instituciones médicas, agencias de viajes, hoteles, transportadores y autoridades. El objetivo, explicó, es consolidar una oferta confiable, organizada y visible para los pacientes internacionales.