El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó por teléfono en directo al director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, durante un panel del All-In Summit en Los Ángeles y aprovechó la oportunidad para desestimar los llamados a desacelerar el desarrollo de inteligencia artificial.
En la conversación transmitida desde el escenario, Trump calificó como un "engaño" los temores sobre los peligros de la IA y aseguró que la oposición al avance tecnológico responde a "motivaciones políticas" o a una estrategia de China. "Simplemente favorece a muchas personas que no quieren verla avanzar", dijo el mandatario.
Huang coincidió con Trump en que existe una "falsa disyuntiva" entre innovar con rapidez y garantizar la seguridad de la tecnología. No obstante, elogió la decisión de Jacob Coxon, un investigador de Anthropic que renunció la semana pasada por temores sobre la dirección de la industria. El ejecutivo de Nvidia lo calificó como "valiente" y señaló que las organizaciones deben tomarse en serio a quienes denuncian irregularidades.
La renuncia de Coxon, quien aseguró que Anthropic y OpenAI "están jugando con nuestras vidas", intensificó un debate que ha crecido en los últimos días. El sábado, el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, publicó un ensayo de 3.800 palabras en el que propuso una desaceleración responsable del desarrollo, posición que fue respaldada por Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk, de SpaceX.
A pesar de restarle importancia a los peligros, la preocupación afectó a los mercados: las acciones de Nvidia cayeron 3,4% el lunes, en una jornada donde las principales tecnológicas estadounidenses sufrieron retrocesos ante la incertidumbre sobre una posible desaceleración del gasto en infraestructura de inteligencia artificial.
Trump también defendió la expansión de centros de datos en su país y criticó a estados que se niegan a otorgar permisos para su construcción. "Es el petróleo de los próximos 20 o 25 años", afirmó. "Es más grande que internet".