Junior empató 1-1 contra Chicó FC en Tunja y quedó eliminado de la Liga II-2026. El equipo barranquillero necesitaba ganar para mantener sus opciones de avanzar a los cuadrangulares semifinales, pero la igualdad cerró sus posibilidades.
Mario Viera, asistente técnico de Junior y padre del entrenador Sebastián Viera, atendió la rueda de prensa porque su hijo fue expulsado en los minutos finales. El uruguayo reconoció el impacto de la eliminación y aseguró que el grupo confiaba en conseguir la clasificación.
“Lógicamente es un resultado que duele mucho, más que nada porque teníamos la posibilidad matemática de clasificar y estábamos convencidos de que lo podíamos sacar adelante”, manifestó Mario Viera.
La explicación sobre los cambios
El asistente técnico también respondió a las críticas por la tardanza en realizar las sustituciones. Según explicó, el cuerpo técnico estaba tratando de sostener el empate y administrar el esfuerzo de los jugadores debido a las condiciones de altura en Tunja.
“El tema de los cambios tardíos no lo vemos así. Estábamos trabajando un 0-0, siempre esperando un poco más. Había que dosificar, porque en la altura es una obligación hacerlo”, afirmó.
Después de las sustituciones, Junior adelantó sus líneas y encontró el gol, pero no logró conseguir la victoria que necesitaba. Viera admitió que el equipo jugó con ansiedad por la situación que enfrentaba.
Sobre la continuidad del cuerpo técnico, Mario Viera recordó que el contrato está vigente hasta diciembre. Sin embargo, reconoció que el objetivo principal era clasificar y que el empate ante Chicó FC terminó con esa posibilidad.
“Nosotros tenemos contrato hasta fin de año. Acá primaba la clasificación. En ningún momento se nos pasó por la cabeza quedar eliminados”, concluyó.