El Gobierno Nacional aprobó cuatro directrices para reforzar la seguridad en los escenarios donde se juega fútbol profesional en Colombia, mediante la gestión del Ministerio del Deporte, que encabeza Juliana Gutiérrez. El propósito, según la cartera, es impedir el ingreso de armas y objetos de riesgo a las tribunas y controlar quién entra a cada recinto.
Las directrices aplican a la totalidad de los estadios habilitados para el fútbol profesional y se suman a la meta que se fijó Presidencia: erradicar los actos de violencia en las graderías y devolver a estos escenarios la condición de lugares seguros para el disfrute de las familias colombianas.
Las cuatro medidas
La primera consiste en instalar detectores de metales en las puertas de ingreso a los recintos deportivos, para revisar a los espectadores e impedir que entren armas u objetos que representen un riesgo.
La segunda obliga a implementar un sistema de validación nacional para verificar la identidad de cada persona que ingrese a las tribunas, con lo cual las autoridades podrán identificar con precisión a los asistentes y dar cumplimiento a lo exigido en el Decreto 1622.
La tercera ordena revisar y actualizar en detalle los planes de seguridad de cada escenario del país, con el fin de adaptar los esquemas operacionales de control, la vigilancia y los protocolos de respuesta a la infraestructura particular de cada estadio.
La cuarta exige actualizar los planes de gestión del riesgo en todas las instalaciones deportivas habilitadas: la orden busca reorganizar los protocolos de atención, las rutas de evacuación y las acciones de prevención ante cualquier emergencia.
Cómo se llegó al acuerdo
El proceso se construyó en menos de dos meses. La Comisión Nacional de Fútbol adelantó dos sesiones, dos reuniones de carácter técnico y siete jornadas de concertación en distintas regiones del país, en las que también participaron el Ministerio del Interior, la Dimayor, la Policía Nacional y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastre.