La jornada de Champions quedó marcada por la muerte de Jesús de Miguel, delantero del Tenerife quien falleció el lunes tras un choque con un rival en un partido. Por respeto a la tragedia, en el Wanda Metropolitano no sonó el himno de la competición y el duelo entre el Atlético de Madrid y el Bayern Múnich arrancó con un minuto de silencio.
En la cancha, el Bayern resolvió con los goles de Lennart Karl (54') y Konrad Laimer (74') y acabó con la racha de nueve partidos oficiales sin perder de los rojiblancos.
“Estoy muy contento con el desempeño del equipo, nuestro juego ha sido fantástico, la forma en que hemos defendido, cómo hemos sacado el máximo provecho de las ocasiones”, dijo el técnico interino alemán, Aaron Danks.
Un Atlético conservador que acabó pagando
El equipo de Diego Simeone eligió replegarse y ceder la iniciativa, con el noruego Alexander Sorloth como único referente en ataque, recibiendo balones largos para pelear contra Dayot Upamecano, que fue un auténtico bloque en defensa. Toda la apuesta del conjunto bávaro estuvo en las jugadas de Michael Olise, el inquieto del cuadro alemán que intentó desordenar la muralla rojiblanca.
“Hasta el primer gol se compitió muy bien”, consideró Simeone. Julián Álvarez, muy seguido por marcas, trató de sorprender a Manuel Neuer con un disparo desde lejos que se fue cerca del arco, pero no representó un grave peligro.
Al regreso del descanso, un remate lejano de Joshua Kimmich que contuvo Jan Oblak fue el presagio del 1-0: Karl aprovechó un descuido en la salida, le arrebató el balón a Robin Le Normand en el área y definió ante la salida del arquero esloveno.
“El primer gol no nos lo esperábamos, estábamos haciendo muy buenas coberturas y ayudas. Ha sido un balde de agua fría y nos ha costó”, admitió Marcos Llorente.
El visitante controló la segunda parte
El tanto despertó al público y al equipo, y Simeone metió al campo a Ademola Lookman y Lee Kang-In para intentar ganar en profundidad, pero la reacción rojiblanca duró apenas unos minutos. Con el tiempo corriendo, el Bayern manejó los espacios libres y acabó por pacer el resultado.
Harry Kane, que había anotado en sus últimos diez partidos de Champions, tuvo su oportunidad en un mano a mano que Oblak le bloqueó, antes de que Laimer, dejado solo por la banda derecha, disparara con un ángulo casi imposible para poner el 2-0 definitivo.
“En la primera parte defendimos bien, tuvimos algunas ocasiones y solo nos faltó el último pase”, summaryó Sorloth tras el juego, mientras Simeone cerró su diagnóstico con una frase dura: “Vino el primer gol, no supimos reaccionar y con el segundo gol se acabó el partido”.
Los rojiblancos tendrán poco tiempo para lamentar la derrota: el domingo reciben al Barcelona en duelo de LaLiga española.