El exmediocampista colombiano Fredy Guarín confesó que su etapa en el Inter de Milán estuvo marcada por un problema con el alcohol que afectó su carrera y su vida fuera del campo.
Guarín precisó que las dificultades comenzaron cuando ya jugaba en Italia, lejos de su país. No era una cuestión social, describió, sino una obsesión que se manifestaba en distintos escenarios, incluso después de entrenamientos y partidos.
«Fracasé en todos los aspectos, tanto futbolística como personalmente. Estaba completamente consumido por el alcohol», reconoció el antioqueño, que también mencionó episodios de depresión en ese periodo.
En su paso por el club y pese a sus números —141 partidos y 22 goles—, el colombiano lamenta no haber alcanzado su mejor versión. «Inter se ha quedado en mi corazón, y es una pena no haber rendido al máximo. Siempre he sido leal, incluso cuando estuve a punto de fichar por la Juve. No quería irme… De todas formas, me entristece cómo terminó», agregó.
Su vínculo con la institución sigue siendo profundo, pero también reconoce la tristeza de un ciclo que cerró de la peor manera para él.
Hoy, Guarín adelanta procesos de rehabilitación y colabora con otros exfutbolistas que han enfrentado adicciones similares. Su objetivo, dijo, es superar esta etapa y reencontrarse con la felicidad que perdió en medio de la batalla.