Boca Juniors es semifinalista de la Copa Sudamericana. El conjunto argentino empató 1-1 con São Paulo en Brasil y, gracias al 1-0 de la ida en Buenos Aires, se impuso 2-1 en el marcador global para instalarse entre los cuatro mejores del torneo.
La noche no fue sencilla. São Paulo tomó el control del partido, manejó la pelota y generó las mejores opciones, pero se encontró con un Álvaro Montero atento. El arquero colombiano respondió cuando el equipo brasileño superó a la defensa argentina.
Las cifras reflejan el dominio paulista: 63,8 % de posesión, 16 remates y cinco disparos a puerta. Boca, con 36,2 % del balón, generó siete intentos y apenas uno tuvo dirección de arco: el gol de Leandro Lozano al minuto 60, que aumentó la exigencia para el local.
Antes de ese tanto, Montero ya había evitado la caída de su arco con una gran atajada frente a Gustavo Santana. El 1-0 parcial obligó a São Paulo a buscar dos goles para forzar la definición.
El conjunto brasileño insistió hasta el final y encontró el empate a los 89 minutos por medio de Domingos Duarte. El 1-1 no fue suficiente para revertir la eliminatoria.
Montero terminó con una calificación de 7,0 sobre 10 y cerró como una de las piezas centrales de la clasificación. Boca sufrió, resistió y festejó su boleto a las semifinales de la Sudamericana.