El Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga (ICP) presentó un análisis del proyecto de presupuesto nacional para 2027 y concluyó que el déficit del Gobierno Nacional Central podría reducirse de 5,3% del PIB en 2026 a 4,5% en 2027. La condición: la aprobación de un ajuste tributario permanente equivalente a 1,4% del PIB.
La mejora fiscal tiene dos componentes. Por un lado, la contención del gasto primario, que pasaría de 18,2% a 17,9% del PIB. Por otro, el ajuste tributario indispensable para sostener la proyección. Sin ese complemento, el déficit no se reduciría como está planteado.
El escenario de recaudo no es alentador. Los ingresos corrientes, impulsados principalmente por la tributación, bajarían de $337,3 billones en 2026 a $315,1 billones en 2027, una caída del 6,6%. En contraste, los recursos de capital crecerían 56,2%, hasta $287,7 billones, sustentados en el endeudamiento.
La deuda absorbe un tercio del recaudo
El servicio de la deuda alcanzaría $155,4 billones en 2027, un salto significativo frente a los $100,5 billones de 2026. Los intereses pasarían de $65,1 billones a $83,9 billones. Según el ICP, la deuda bruta del Gobierno Central ya supera el 60% del PIB y el servicio de deuda absorbe aproximadamente un dólar de cada tres que el Estado recauda por concepto de impuestos.
Para financiar estos compromisos, el proyecto contempla desembolsos de crédito por $238,6 billones: $150,9 billones en crédito interno —vía la colocación de TES— y $87,7 billones en crédito externo. El objetivo es refinanciar la deuda que vence, cubrir el mayor costo de los intereses y compensar la caída del recaudo corriente.
Mientras la deuda crece, la inversión pública se contrae. El proyecto la ubica en $87 billones, un 2,8% menos que los $89,5 billones de 2026. Su participación dentro del presupuesto sería de apenas 13,7%, frente al 24,5% que representaría el servicio de deuda —la cifra más alta de las últimas dos décadas.
Un presupuesto sin margen
El ICP señaló que cerca del 85% del presupuesto está comprometido en rubros inflexibles: transferencias, pensiones, salud, subsidios y servicio de la deuda. Esto limita severamente el margen del gobierno para reasignar recursos o responder a urgencias sin recurrir a más deuda o a nuevos ingresos.
Frente a este panorama, el instituto planteó que la corrección del déficit debe ir acompañada de lo que denominó una "reforma del Estado". Entre sus propuestas están la racionalización de la rama ejecutiva, la fusión de entidades, la eliminación de estructuras redundantes, una regla fiscal más vinculante y la adopción de un Presupuesto Base Cero.
El análisis del ICP se produce en un momento en el que el Congreso aprobó el monto del Presupuesto General de la Nación para 2027 por $634,9 billones, un debate que ahora deberá definir de dónde saldrán los recursos para cubrir la brecha entre el recaudo esperado y los compromisos acumulados.