La confianza de los colombianos en la economía se deterioró en agosto. Según la Encuesta de Opinión del Consumidor de Fedesarrollo, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en 15,5%, tras una caída de 5,2 puntos porcentuales frente a julio, cuando había alcanzado 20,7%.
La baja se explica por una menor percepción de los hogares tanto sobre su situación económica propia como sobre la del país en los próximos meses. El indicador de expectativas cayó de 30,3% a 22,6%, una reducción de 7,7 puntos. La percepción sobre la situación económica actual del hogar también se contrajo, al pasar de 6,4% a 4,8%.
A pesar de esta retracción mensual, el indicador sigue muy por encima del nivel registrado hace un año. En agosto de 2025, el ICC estaba en -2,4%, por lo que en doce meses acumuló una mejora de 17,9 puntos porcentuales.
Intención de compra: vivienda a la baja, vehículos y electrodomésticos al alza
La encuesta revela comportamientos dispares según el tipo de bien. La disposición para comprar vivienda se redujo 3,5 puntos y quedó en -25,7%. En contraste, el interés por adquirir muebles y electrodomésticos subió de 1,7% a 4,2%, y la intención de comprar vehículos mejoró de -21,3% a -18,6% —un salto de 25,5 puntos frente a agosto de 2025, cuando se ubicaba en -44,1%.
Bogotá lideró la baja; Cali fue la excepción
Entre las cinco ciudades que mide Fedesarrollo, la confianza cayó en cuatro. Bogotá registró la mayor降幅, con 8,5 puntos porcentuales menos. Le siguieron Medellín (-7,7), Barranquilla (-5,4) y Bucaramanga (-4,4). Cali fue la única ciudad donde el indicador subió, con un aumento de 11,3 puntos.
Las diferencias por nivel socioeconómico también fueron notorias. Los hogares de ingresos bajos redujeron su confianza en 8,3 puntos, y los de ingresos medios en 4,1 puntos. Los hogares de ingresos altos, por su parte, aumentaron la suya en 6 puntos hasta llegar a 30,9%.
En la comparación trimestral, el ICC también mostró una ligera baja frente al segundo trimestre, al pasar de 18,6% a 18,1% con los datos disponibles hasta agosto. Los hogares mostraron menor disposición para comprar bienes durables, aunque mejoró la percepción sobre la situación económica del país (+5,9 puntos).