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domingo, 4 de octubre de 2026 Noticias de Colombia y el mundo.

El debate económico sobre la inteligencia artificial apenas comienza en Colombia

El avance de la inteligencia artificial tensiona el mercado laboral y la formación en Colombia. Mientras los líderes tecnológicos discuten cuánto regularla, el país arrastra brechas de empleo y acceso que condicionan quién podrá aprovecharla, y las universidades piden formar criterio antes que adoptar herramientas.
Escrito por Redacción Web 16 septiembre, 2026
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Persona frente a una pantalla de computador en una oficina, en una escena relacionada con inteligencia artificial

Foto: Zach M / Unsplash

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Mientras Elon Musk insiste en que la inteligencia artificial necesita controles cruzados, el CEO de Nvidia, Jensen Huang, minimiza los riesgos de la tecnología y coincide con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en defender su desarrollo. Ese pulso global por definir cuánto debe regularse la IA todavía no encuentra una réplica clara en Colombia, donde la discusión económica sobre el tema apenas comienza a tomar forma.

La pregunta de fondo no es solo cuántos empleos podrían desaparecer o qué empresas serán más productivas. También es quiénes tendrán las capacidades para aprovechar la tecnología, qué trabajadores podrían quedar por fuera y cómo se repartirán sus beneficios en un país con brechas profundas de acceso, formación y participación laboral.

Los datos recientes muestran ese punto de partida. En julio de 2026 la tasa de desocupación nacional fue de 8,1%, con 2,16 millones de personas sin empleo. Y en el trimestre mayo-julio, de cada diez jóvenes entre 15 y 28 años, dos no estudiaban ni trabajaban.

“El debate de la IA ya llegó a la economía colombiana, pero lo hizo de manera incompleta. Está presente en las esferas formales y en los centros de decisión, pero aún no ha permeado de forma significativa la realidad de la mayoría de los trabajadores ni de los territorios con mayores carencias”, advirtió Juan Carlos Gutiérrez Betancur, profesor de la Universidad Eafit.

Las universidades, en el centro del debate

Rectores y académicos consultados coinciden en que la disyuntiva no es adoptar o rechazar la IA, sino aprender a usarla con criterio. “Lo primero que debemos hacer es formarnos. Todas las generaciones debemos comprender la IA, cuáles son sus posibilidades y también sus límites y riesgos. La algorética es parte esencial de esa formación, pues permite orientar el uso”, explicó P. Luis Fernando Múnera, rector de la Pontificia Universidad Javeriana.

Desde la Universidad de los Andes, su rectora Raquel Bernal, reconoció que los avances tecnológicos no se detendrán y que por eso es indispensable promover la reflexión y el diálogo global sobre su regulación. “Se trata de formar conjuntamente, además de competencias profesionales sólidas, competencias perdurables y profundamente humanas, que son las que permitirán beneficiarnos como seres humanos de las tecnologías disruptivas”, agregó.

El rector de la Universidad Externado, Hernando Parra Nieto, señaló que la regulación y la supervisión humana son una condición para la existencia y el uso de la IA, y recordó que incluso los CEO de las tecnológicas han pedido una regulación más fuerte. En materia educativa, dijo, es deber de las universidades formar una mente crítica capaz de usar la tecnología para la productividad, la innovación y la creación de conocimiento.

José Francisco Lloreda Mera, rector de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, puso el acento en la responsabilidad: la clave está en desarrollar y usar la IA como un apoyo, y no como un sustituto de la inteligencia humana.

Resumen de la noticia

El debate sobre cómo regular la inteligencia artificial avanza entre líderes tecnológicos y políticos, pero en Colombia la discusión económica apenas comienza. Mientras Elon Musk pide controles cruzados y Jensen Huang, de Nvidia, minimiza los riesgos junto a Donald Trump, el país arrastra brechas de acceso, formación y empleo: en julio de 2026 la desocupación fue de 8,1%, con 2,16 millones de personas sin trabajo. Rectores de varias universidades coinciden en que no se trata de adoptar o rechazar la IA, sino de aprender a usarla con criterio y de formar competencias humanas y críticas que permitan repartir sus beneficios.

En pocas palabras

  • Desempleo nacional de 8,1% en julio de 2026, con 2,16 millones de personas sin empleo
  • En el trimestre mayo-julio, dos de cada diez jóvenes de 15 a 28 años no estudiaban ni trabajaban
  • Rectores de universidades piden formación en algorética y regulación con supervisión humana
  • El debate global enfrenta a Elon Musk con Jensen Huang y Donald Trump sobre cuánto regular la IA

¿Por qué importa?

La forma en que Colombia adopte la inteligencia artificial definirá qué trabajadores y territorios acceden a sus beneficios. Sin formación y sin reglas claras, las brechas laborales que ya existen podrían ampliarse.

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