Las estafas románticas en aplicaciones de citas encienden las alertas en Colombia a propósito de la celebración de Amor y Amistad. Según un estudio de Kaspersky, casi uno de cada siete usuarios de estas plataformas (15%) ya fue víctima de un fraude orquestado por ciberdelincuentes que construyen falsos vínculos para robar dinero o información.
La exposición al riesgo es aún mayor: 31% de los usuarios afirma haber sido contactado por un estafador, aunque el engaño no siempre llegó a concretarse, y 65% teme convertirse en víctima de este tipo de fraude. Detrás de esos contactos suelen aparecer perfiles falsos que buscan ganarse la confianza para obtener dinero, datos personales o acceso a cuentas.
Cómo avanza el engaño
Entre quienes fueron objetivo de una estafa, 51% se encontró con perfiles falsos y, entre quienes recibieron el contacto, 40% terminó enviando dinero, ya fuera para regalos, viajes con el supuesto objetivo de conocerse o falsas emergencias.
Las pérdidas económicas, sin embargo, son solo una parte del problema: 21% recibió enlaces o archivos adjuntos maliciosos, y también se registraron casos de robo de identidad y chantaje.
La compañía explica que estas estafas rara vez comienzan con una solicitud sospechosa. Los atacantes pueden conversar durante días o semanas, aprender los intereses y rutinas de la víctima y construir una identidad cada vez más convincente antes de pedir dinero o información privada, promover el intercambio de contenido íntimo o trasladar la conversación a otros canales, lo que hace el engaño más difícil de identificar.
"En fechas como Amor y Amistad, las personas suelen bajar la guardia emocionalmente, y los ciberdelincuentes saben exactamente cómo explotar esa vulnerabilidad", asegura Carolina Mojica, gerente de Productos para el Consumidor de Kaspersky, quien sostiene que detrás de un falso perfil hay una estrategia calculada para construir confianza artificialmente.
Señales de alerta
Entre las señales detectadas por los propios usuarios, 50% notó que el perfil parecía falso, 47% percibió que los mensajes parecían generados automáticamente y 21% sospechó cuando el supuesto interés amoroso se negó a realizar videollamadas. La negativa constante a mostrar el rostro y los discursos excesivamente automatizados son, según la empresa, la primera línea de defensa para diferenciar una conexión genuina de una trampa digital.