El consumo de los hogares de Bogotá mostró durante el segundo trimestre de 2026 un alza en la compra de bienes durables, impulsada por los vehículos eléctricos y los productos tecnológicos, según el Boletín Económico Regional del Banco de la República.
Ese comportamiento estuvo respaldado por el dinamismo del comercio minorista en la capital y Cundinamarca. Las ventas al por menor registraron una variación positiva que superó el promedio nacional, coincidiendo con un mayor flujo de mercancías hacia el mercado capitalino, alimentado por las importaciones de bienes destinados al consumo directo de las familias.
El reporte del emisor señala que una parte significativa del presupuesto de los hogares bogotanos se orientó hacia activos de mayor valor unitario, y que el abastecimiento de esos segmentos provino principalmente de productos de origen externo.
Comercio arriba, confianza abajo
El buen desempeño del comercio minorista vino acompañado de una mejora en la percepción de los comerciantes durante el trimestre. La confianza de los consumidores, en cambio, registró un descenso, con comportamientos diferenciados entre las empresas del sector y los hogares frente a las condiciones de la economía.
La actividad industrial de la región presentó una leve contracción, explicada por el retroceso de la manufactura en Bogotá, que no logró ser compensado por el crecimiento de Cundinamarca. En la capital, la menor producción de textiles y confecciones contrastó con el mejor comportamiento de alimentos, bebidas y autopartes en el departamento.
La vivienda nueva sigue débil
En construcción, la vivienda nueva continuó mostrando señales de debilidad, con descensos en metros cuadrados construidos, lanzamientos, iniciaciones y ventas. Las obras civiles, en cambio, mantuvieron un ritmo importante de ejecución, con avances en proyectos como la Línea 1 del Metro, el RegioTram y la avenida 68, aunque los despachos de cemento, concreto y mezcla asfáltica disminuyeron frente al mismo periodo de 2025.