Inter de Bogotá decidió llevar su caso hasta la última instancia: acudió al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) tras quedar inconforme con la resolución de los organismos del fútbol colombiano sobre la presunta alineación indebida del defensor Yhormar Hurtado con América de Cali.
La controversia arrancó en la primera fecha de la Liga BetPlay II-2026, cuando América venció 2-0 a los capitalinos en El Campín. Inter presentó una reclamación al considerar que el lateral derecho había sido utilizado de manera irregular, luego de actuar previamente con otros dos equipos en la misma temporada.
El fondo del reclamo
Según los clubes reclamantes, Hurtado habría tenido participación oficial en 2026 con Deportes Tolima, después con Always Ready, de Bolivia, y luego con América de Cali, situación que, en su lectura del reglamento, le impediría disputar partidos oficiales con un tercer club en el mismo periodo.
El reglamento de transferencias restringe cuántos clubes puede vestir un jugador en partidos oficiales dentro de un mismo periodo, aunque contempla excepciones ligadas a los calendarios de distintas asociaciones nacionales. Esa interpretación es, precisamente, el núcleo del debate entre las partes.
El fallo disciplinario
El Comité Disciplinario del Campeonato revisó las reclamaciones de Inter de Bogotá y Boyacá Chicó, quienes también cuestionaron la participación del jugador en otro compromiso del conjunto vallecaucano. La decisión favoreció a América: conservó los puntos obtenidos, al considerarse que no se configuraba una sanción deportiva que modificara los resultados en cancha.
El punto que más discusión abrió fue otro: aunque el equipo no perdió los puntos, el jugador quedó declarado inelegible para actuar durante el resto de la temporada, según reportes sobre la resolución posterior del organismo disciplinario. Para los reclamantes, si existió una irregularidad en la inscripción o la participación del futbolista, también debería revisarse el efecto deportivo de los partidos en los que estuvo.
Con esa lectura, Inter de Bogotá puso la discusión en manos del TAS, la instancia que resuelve estas disputas cuando las partes no quedan conformes con las decisiones de las autoridades nacionales. El club sostiene que el debate va más allá de la situación individual del jugador y toca las consecuencias de una eventual participación irregular dentro de un partido oficial.
América de Cali, por su parte, defends the legality of the player's inscription.
Mientras el camino internacional avanza, América conserva los resultados obtenidos en el campeonato colombiano y el caso, todavía sin cierre definitivo, podría terminar como uno de los conflictos administrativos más importantes del fútbol colombiano en 2026: la discusión trasciende a Hurtado y define cómo se interpretan los reglamentos de inscripción y competencia de la Liga BetPlay.