“Si me preguntan a mí si era el momento indicado, yo diría: no, llegó tarde”, afirmó Sebastián Díez, presidente ejecutivo de Inexmoda, al cierre de Nextech. La frase condensa la conclusión principal de esta primera edición: para el Sistema Moda, la tecnología dejó de ser un asunto lejano o exclusivo de las grandes compañías.
Durante tres días, Plaza Mayor de Medellín se convirtió en punto de encuentro de dos mundos que por mucho tiempo se vieron por separado. En los pabellones convivían maquinaria para la fabricación, software, automatización, inteligencia artificial, analítica de datos, trazabilidad, logística, herramientas de retail y desarrollos de startups.
La cita tampoco nació del entusiasmo por la tecnología en sí, sino de las preguntas del sector. “Nextech nace desde los desafíos que tiene el Sistema Moda y no desde la tecnología por sí sola”, había explicado Díez al presentarla. La pregunta dominante en los pabellones no era qué herramientas existen, sino para qué le sirven a una empresa de moda.
Cinco temas que marcaron la agenda
De las conversaciones de los tres días surgieron cinco ejes que ayudan a entender hacia dónde se mueve el sector: inteligencia artificial, datos, automatización, trazabilidad y velocidad de respuesta. La IA se presentó como apoyo para el diseño, el desarrollo de productos, la mejora de procesos y el trabajo de los equipos, más que como un mecanismo para reemplazar tareas.
Los datos también empiezan a pesar en las decisiones: saber qué se vende, cuánto, dónde y cuándo puede definir qué produce una compañía y cómo mueve su inventario. En una industria donde la agilidad de la cadena puede decidir entre vender o quedarse con mercancía almacenada, esa información valora mucho más que una hoja de cálculo.
La trazabilidad, mientras tanto, se plantea como un reto creciente: las exigencias internacionales en sostenibilidad empujan a las empresas a demostrar de dónde vienen los materiales, cómo se fabricaron las prendas y qué ocurrió durante la cadena productiva.
Los números de la primera edición
La organización reportó más de 5.000 asistentes, 118 empresas expositoras y participantes de 25 países, además de 24 conferencias y 40 speakers. En el balance también se destacó la presencia de visitantes internacionales y de tomadores de decisión de las empresas.
El Hall de Innovación expuso seis startups de Colombia y México, seleccionadas entre más de 120 postulaciones, y hubo espacios dedicados a nuevos materiales, acabados, diseño digital, circularidad y pasaporte digital. Uno de los rasgos distintivos fue esa mirada de cadena completa: allí estuvieron desde fabricantes de maquinaria y desarrolladores de software hasta diseñadores, empresas de manufactura, proveedores y actores del retail.
Para Díez, una de las lecciones es que la tecnología no consiste en comprar herramientas aisladas. “Para estar lista y para ser escalable tiene que tener procesos productivos estructurados y respaldados por la tecnología”, dijo en el cierre, refiriéndose a lo que necesita una empresa que quiera crecer.
La lectura de la feria va en otro sentido: la tecnología no llegó para desplazar la máquina de coser, al diseñador, al operario o al vendedor, sino para conectar todos esos eslabones con sistemas capaces de medir, automatizar, anticipar y tomar decisiones.
El anuncio final superó el plan inicial: aunque estaba concebida como una cita bienal, la organización confirmó que Nextech tendrá nueva edición en 2027 y pasará a ser anual. La idea es que el gremio no solo observe las tecnologías disponibles, sino que discuta cuáles necesita de verdad para fabricar, vender y competir en un mercado que cambia mucho más rápido que una temporada de moda.