La fintech Pomelo señaló a Colombia como uno de los mercados donde más ha crecido desde que llegó al país hace cuatro años, y ahora prepara una ampliación de su oferta: quiere que sus clientes puedan ofrecer cuentas de ahorro, además de tarjetas.
"En Colombia venimos muy bien. En términos de cuándo arrancamos y dónde estamos, es de los mercados que más crecen", dijo Hernán Corral, cofundador y CPO de la compañía, quien añadió que el país representa un porcentaje "muy grande" de su facturación.
Qué hace Pomelo y por qué crece
La empresa, que opera en ocho países y supera los 180 clientes en la región, ofrece la infraestructura tecnológica para que bancos, fintechs y otras compañías lancen productos financieros —principalmente tarjetas— sin tener que construir todo desde cero.
Corral explicó que el crecimiento en Colombia va de la mano de la digitalización que atraviesa el mercado, que involucra a distintos tipos de entidades, incluidos los bancos. Uno de los mayores retos de estos clientes es integrar una nueva infraestructura con sistemas que llevan años operando, y la estrategia de Pomelo ha sido arrancar con programas específicos y expandir hacia otras carteras de productos o países según los resultados.
De hecho, la compañía nació de esa dificultad: antes, implementar un programa de tarjetas podía tomar entre 10 y 24 meses por país. Con su infraestructura regional, Pomelo ha logrado que algunos clientes lancen programas en menos de un mes y, en ciertos casos, incorporar un nuevo país tome menos de dos semanas.
La compañía ha levantado US$160 millones de capital y en cinco años alcanzó más de 180 clientes en América Latina.
De las tarjetas a las cuentas
El siguiente paso es la infraestructura para cuentas. Pomelo ya cuenta con una licencia en Brasil y otra en Chile, mientras tramita una en México, para que sus clientes puedan ofrecer a sus usuarios una cuenta que permita captar fondos y realizar transferencias.
"Nosotros les queremos dar la opción a nuestros clientes de que no solamente tengan una tarjeta, sino tengan la cuenta", explicó Corral.
El modelo ya está en marcha en Brasil y México, y la apuesta es que un solo cliente de Pomelo pueda, con una única integración tecnológica, ofrecer distintos productos financieros y operar cuentas en varios países.