El Banco Mundial aprobó este jueves un financiamiento adicional de 200 millones de dólares para respaldar la atención y la recuperación de las zonas golpeadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. Con esta operación, el respaldo financiero asociado al mecanismo de emergencia alcanza los 400 millones de dólares, pues se suma a otros 200 millones de una línea contingente aprobada en febrero de 2025 y desembolsada después de la tragedia.
Los recursos llegan mientras el país continúa enfrentando las consecuencias del sismo, que afectó poblaciones de varias regiones, dejó cientos de muertos, miles de damnificados y cuantiosas pérdidas en viviendas, infraestructura y actividades productivas.
Según explicó el organismo multilateral, el dinero reforzará el apoyo presupuestario disponible para atender a las comunidades afectadas y avanzar en las necesidades de reconstrucción posteriores al terremoto.
“Este financiamiento adicional del Banco Mundial es una muestra de confianza en Colombia y en la capacidad del Gobierno para responder con responsabilidad en momentos difíciles. Agradecemos este respaldo, que nos permitirá contar con mayores recursos para atender a las familias afectadas por el terremoto”, señaló el ministro de Hacienda y Crédito Público, Miguel Gómez Martínez.
Un instrumento pensado para emergencias
El antecedente de la operación se remonta al 6 de febrero de 2025, cuando el directorio ejecutivo del Banco Mundial aprobó para Colombia un préstamo de 200 millones de dólares bajo la modalidad de Préstamo de Políticas de Desarrollo para la Gestión del Riesgo de Desastres con Opción de Desembolso Diferido ante Catástrofes (Cat DDO).
A diferencia de un crédito convencional, cuyos recursos se destinan desde el comienzo a un proyecto determinado, este instrumento funciona como una línea contingente de liquidez a la que el país puede acudir ante un desastre natural o una emergencia de salud pública de gran impacto. En su momento, el Banco Mundial indicó que los recursos podían desembolsarse parcial o totalmente ante eventos de gran magnitud y que hacía parte de la estrategia del país para reducir su vulnerabilidad fiscal frente a ese tipo de choques.
“Le permite a Colombia incrementar su capacidad de respuesta financiera. Contribuimos a que los recursos lleguen de manera oportuna a las poblaciones afectadas y a que las instituciones cuenten con las herramientas necesarias para enfrentar la recuperación”, afirmó Juan Martínez Álvarez, representante del Grupo Banco Mundial en Colombia.
El cuarto Cat DDO de Colombia
El préstamo aprobado en febrero de 2025 era el cuarto Cat DDO suscrito entre el Banco Mundial y el país, y los tres anteriores también terminaron siendo utilizados: uno se desembolsó en 2011, después del fenómeno de La Niña; otro en 2020, durante la pandemia del covid-19, y un tercero en 2022, para enfrentar una nueva emergencia provocada por La Niña.
De acuerdo con el Banco Mundial, el nuevo financiamiento busca movilizar recursos presupuestarios para las necesidades de reconstrucción y, al mismo tiempo, mantener el fortalecimiento de los mecanismos con los que Colombia gestiona y financia los riesgos derivados de futuros desastres.