La inflación en Colombia siguió bajo presión alimentaria en septiembre: según un informe del equipo de investigaciones de Corficolombiana, la variación mensual del IPC habría sido de 0,71 %, superior al 0,45 % registrado un año atrás.
El resultado habría estado impulsado por el aumento de 2,39 % en los perecederos. El documento señala que ese comportamiento estuvo asociado a una caída de 7,6 % en el abastecimiento de algunos productos.
El Gobierno y los gremios agrícolas han mencionado que estas situaciones se estarían explicando, probablemente, por las señales incipientes de El Niño y por disrupciones en la oferta tras el terremoto.
Los precios que más presionan el bolsillo
Las mayores presiones se concentraron en frutas frescas, papas y hortalizas. Los alimentos procesados, en cambio, aumentaron 0,2 %, principalmente por el arroz y la carne de res.
Con esos resultados, la inflación anual de los alimentos se aceleró de 5,82 % a 6,10 %. Para el cierre del año, el informe espera que la variación total del IPC sea del orden del 7 %.