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domingo, 4 de octubre de 2026 Noticias de Colombia y el mundo.

«La última partida de ajedrez», el relato de una hija, un padre y las jugadas que lo dicen todo

La serie de relatos «Cuentos de sábado en la tarde» publica la primera parte de «La última partida de ajedrez», una historia narrada por una hija que aprendió a conocer a su padre en las partidas del estudio: confidencias familiares, secretos guardados con fuerza y una noticia que todavía no se revela. El texto cierra con una jugada simbólica: el padre le pide elegir por primera vez entre blancas y negras.
Escrito por Redacción Web 26 septiembre, 2026
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Detalle de piezas de ajedrez sobre un tablero, imagen de referencia del relato «La última partida de ajedrez»

Foto: Hassan Pasha / Unsplash

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La primera parte de «La última partida de ajedrez» narra, en voz de una hija, cómo la relación con su padre se construyó para decir en el tablero lo que no se decía en la mesa. El texto forma parte de la serie de relatos «Cuentos de sábado en la tarde».

El relato abre con una frase que marca el tono: “Esa mañana, después de que mi padre me dio la noticia, empecé a hablarme sin adornos. Aunque cada palabra se sintiera como una puñalada en ambos pulmones”. La narradora encerró, lloró, buscó refugio en la frase de una escritora brasileña y escribió frente al espejo con el labial de su hermana Elizabeth: “Sí, mi fuerza está en la soledad, no tengo miedo ni de lluvias tempestuosas ni de vendavales desatados, pues yo también soy la.oscuridad de la noche”.

El tablero como lang de familia

Para el padre, carpintero convertido en ebanista y jefe de una familia de cinco hijos, las reglas estaban claras. A los hermanos les costaba conseguir información del patriarca; a la narradora le bastaba una partida en el estudio, bajo la guardia de la empleada que evitaba las interrupciones. La casa tenía su propio código: para lo tranquilo, café; para lo grave, ajedrez.

En el estudio se filtraron las verdades del clan: la confesión de que la contabilidad no era lo suyo y que quería estudiar diseño de modas, la infidelidad de un novio de cinco años y el secreto más grave, cuando el padre anunció en plena partida que tendrían que amputarle la pierna izquierda. Ella fue la primera en saberlo y la única que no derramó una lágrima ante él.

La voz narrativa explica ahí su elección en el tablero: le gustaba la reina, pero la reina recorre líneas; el caballo las salta, rompe el orden y cambia la jugada. Elegí ser caballo, concluye. La primera parte termina en el umbral de otra noticia: el padre la sienta a jugar —siempre jugaba con blancas— y por primera vez en cinco años la pone a elegir entre blancas y negras. Ahí la narradora confirma que el asunto, sea cual sea, tiene que ver con ella.

Resumen de la noticia

La serie «Cuentos de sábado en la tarde» comparte la primera parte de «La última partida de ajedrez», un relato en primera persona sobre una hija que conoció a su padre en las partidas de ajedrez del estudio de la casa. La narradora evoca las lecciones en el tablero, la amputación que la familia guardó en silencio y la manera en que decidió «ser caballo» para moverse donde nadie la esperaba. El texto finaliza con una señal inquietante: por primera vez en cinco años, el padre le pide elegir entre blancas y negras.

En pocas palabras

  • Primera parte del relato «La última partida de ajedrez»
  • Pertenece a la serie «Cuentos de sábado en la tarde»
  • Narrado en primera persona por una hija
  • El ajedrez funcionó como vehículo entre padre e hija
  • El texto cierra con la primera elección entre blancas y negras

¿Por qué importa?

Es la apertura de un relato que puede enganchar a los lectores de la serie por su voz íntima y por el ajedrez como lenguaje entre un padre y su hija.

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