¿Es posible que alguien esté viendo lo que aparece en la pantalla o usando la cámara de su celular sin que usted lo note? La firma de ciberseguridad ESET Latinoamérica advierte que existen herramientas de acceso remoto, conocidas como spyware, que permiten a los ciberdelincuentes espiar un dispositivo, acceder a la cámara e incluso visualizar lo que aparece en la pantalla.
El problema es la discreción. Un teléfono comprometido no necesariamente manifiesta una señal evidente, y algunos tipos de spyware intentan hasta ocultar el indicador que muestra que la cámara está activa, lo que dificulta detectar la intrusión.
Una vez instalado, el programa malicioso aprovecha los permisos concedidos en el teléfono para entrar a funciones del equipo. En el caso de la cámara, la alerta más directa es que se encienda sin que el usuario la esté usando. También puede aparecer un mensaje del sistema indicando que otra aplicación intenta utilizarla.
Señales que conviene revisar
Una de las pistas más llamativas es hallar en la galería fotografías o videos que el propietario no recuerda haber realizado. Según ESET, eso podría indicar que alguien tomó el control de la cámara del dispositivo.
La batería es otro termómetro. El spyware busca mantenerse funcionando en segundo plano y consumir recursos del teléfono, de modo que una duración inusualmente corta, sobre todo acompañada de un aumento de temperatura, puede ser una señal que merece revisión.
El envío de lo capturado también deja registro. Si un atacante consigue imágenes o videos con la cámara, necesita un mecanismo para sacarlos del teléfono, un proceso que según la firma puede generar un aumento inusual en el consumo de datos móviles o de internet.
El propio comportamiento del equipo suma indicios: aplicaciones que se cierran inesperadamente, un dispositivo lento o que deja de responder, reinicios sin explicación o una pantalla que se enciende sin razón aparente. En determinados casos, explica ESET, esas acciones pueden provocarse remotamente por quien controla el celular.
Otro comportamiento digno de revisión es la aparición de apps nuevas o desconocidas que el usuario no recuerda haber instalado: el spyware suele camuflarse como una aplicación aparentemente legítima.
Qué hacer ante una sospecha
La primera recomendación es revisar los permisos de las aplicaciones. Una app que no necesita la cámara o el micrófono para cumplir su función no debería tener acceso permanente a esas herramientas; ESET aconseja revisarlos periódicamente y revocar los que no tengan una justificación clara.
Una medida preventiva complementaria es simple: cubrir físicamente la cámara cuando no se usa. Para la compañía, una pegatina puede servir perfectamente.
Si la sospecha ya existe, se recomienda ejecutar un análisis de malware con una solución de seguridad confiable, revisar las aplicaciones instaladas recientemente y eliminar las que resulten sospechosas. También conviene revisar de nuevo los permisos de cámara, actualizar el sistema operativo y observar si los comportamientos extraños continúan.
Si el problema persiste, puede ser necesario recurrir a un restablecimiento de fábrica o restaurar el dispositivo desde una copia de seguridad.
Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, advierte que las amenazas pueden tener diferentes objetivos: desde obtener información para venderla en la dark web hasta acceder a imágenes y videos capturados por la cámara.
La clave, en todo caso, no es ver espias donde no los hay: una cámara que se enciende, un celular que se calienta o una batería que dura menos pueden tener múltiples explicaciones. El alerta de la firma es que, cuando varios de estos indicios aparecen a la vez, revisar permisos, aplicaciones y seguridad del dispositivo ayuda a descartar una intrusión.