La recolección y comercialización de aproximadamente 16 toneladas de cartón al mes permitió crear un mecanismo de apoyo para vivienda dirigido a colaboradores de la administración de Unicentro Bogotá. Los recursos hacen parte del programa ‘Ruta de Vivienda’, que contempla auxilios para completar la cuota inicial de la primera vivienda o realizar adecuaciones básicas.
El aprovechamiento de residuos suele asociarse con la gestión ambiental, pero la venta, reutilización o donación de los materiales también puede generar recursos para atender necesidades sociales. Para que este tipo de programas sea sostenible se requieren criterios de asignación, disponibilidad presupuestal y seguimiento al destino de los apoyos.
Reciclaje y déficit habitacional
Las cifras citadas de la Superintendencia de Servicios Públicos indican que el papel y el cartón representaron el 45,1 % de las toneladas aprovechadas reportadas en 2024. Esa cadena incluye la separación, recolección, clasificación y comercialización de los materiales.
En materia de vivienda, la Encuesta Nacional de Calidad de Vida reportó que el déficit habitacional de los hogares pasó de 26,8 % en 2024 a 25,6 % en 2025. Aunque el indicador disminuyó, cerca de uno de cada cuatro hogares todavía enfrentaba deficiencias relacionadas con la estructura, el espacio o las condiciones de habitabilidad.
El déficit cualitativo, que mide las viviendas que requieren mejoras para alcanzar condiciones adecuadas, fue de 19,3 % en 2025. Entre los aspectos asociados a la calidad de la vivienda están la seguridad, la comodidad y las condiciones que afectan a niños y personas mayores.
La relación entre vivienda y bienestar también incluye factores de salud. Las condiciones de hacinamiento, las temperaturas interiores inadecuadas, los accidentes domésticos y las barreras de accesibilidad pueden afectar la salud física, mental y emocional de quienes habitan esos espacios.
El programa de Unicentro Bogotá busca trasladar parte del valor económico del material recuperado a una necesidad concreta de sus colaboradores. Aunque un aporte empresarial tiene un alcance limitado frente al déficit habitacional del país, puede representar una diferencia para una familia beneficiaria.