Las bolsas asiáticas cerraron con resultados mixtos este viernes, mientras los inversores esperaban los datos de empleo de Estados Unidos. La información será seguida de cerca porque puede influir en las expectativas sobre el rumbo de las tasas de interés de la Reserva Federal. La subida de los rendimientos de los bonos y la caída del petróleo también presionaron el apetito por el riesgo.
Asia registra resultados mixtos
El Nikkei 225 de Japón cayó 0,9 % y el Topix retrocedió 1 %. En Hong Kong, el Hang Seng perdió 3 % hasta ubicarse cerca de los 23.900 puntos, su nivel más bajo en 11 semanas. El subíndice Hang Seng TECH bajó 2,5 %.
El Kospi de Corea del Sur subió 0,5 %, después de moverse entre ganancias y pérdidas durante la jornada. En Tokio, la inflación subyacente aumentó 2,7 % interanual en septiembre, frente al 1,8 % de agosto y por encima de la previsión de 2,4 %.
El dato japonés se conoció después de un resumen de la reunión de septiembre del Banco de Japón, en el que algunos responsables señalaron la necesidad de acelerar las subidas de tasas ante el aumento de los riesgos inflacionarios.
Europa intenta estabilizarse
Las bolsas europeas avanzaron levemente después de haber caído a mínimos de tres meses en la sesión anterior. El Stoxx 600 subió 0,2 % en las primeras horas de negociación, mientras el DAX alemán, el CAC 40 francés y el FTSE 100 de Londres ganaron 0,2 % cada uno.
Pese al rebote, el índice paneuropeo acumulaba una caída cercana al 2 % en la semana y se encaminaba a registrar su peor desempeño semanal desde mediados de abril. La presión sobre los mercados está relacionada con la venta de deuda soberana europea y la tensión fiscal en Francia.
El rendimiento del bono francés a 10 años alcanzó su nivel más alto desde 2002. El diferencial frente al bono alemán de referencia superó los 140 puntos básicos, su mayor amplitud desde el punto más crítico de la crisis de deuda soberana de la eurozona en 2012.
Empleo, inflación y materias primas
Los mercados esperan que Estados Unidos haya creado 89.000 empleos en septiembre y que la tasa de desempleo se mantenga en 4,1 %. También se preparan para la lectura preliminar de la inflación de la eurozona, que los economistas estiman en 3,6 %, frente al 3,2 % de agosto.
Los futuros del Brent bajaron 2,7 % hasta US$99,69 por barril, mientras los del West Texas Intermediate cayeron 3,5 % hasta US$89,64. Los precios habían subido con fuerza en la jornada anterior por las preocupaciones sobre una posible escalada militar en Oriente Próximo y sus efectos sobre el suministro regional.
El oro al contado subió 0,2 % hasta US$4.186,89 la onza y los futuros avanzaron 0,3 % hasta US$4.215,92. Aun así, el metal se encaminaba a completar su segunda caída semanal consecutiva, con una pérdida superior al 2 % en la semana.
Los mercados de bonos continuaron siendo una fuente de volatilidad. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años llegó a 5,34 % antes de moderarse alrededor de 5,25 %. El aumento de las tasas de largo plazo eleva los costos de endeudamiento y presiona las valoraciones de las acciones.