La lista de los álbumes más vendidos cada año en Estados Unidos desde 2000 comienza con el fenómeno de NSync y llega hasta Taylor Swift, en un recorrido que refleja la transformación de la industria musical y de la forma en que el público escucha canciones.
En 2000, la boy band de Justin Timberlake vendió casi 9,9 millones de copias de No Strings Attached. De ese total, 2,4 millones correspondieron a su primera semana, un récord que permaneció vigente durante 15 años.
El recorrido llega hasta 2025, cuando Taylor Swift convirtió The Life of a Showgirl en el álbum más exitoso del año con 5,6 millones de unidades, según los datos citados de Luminate. También rompió el récord de la mejor semana de debut en la historia.
Taylor Swift y Adele, las grandes protagonistas
Solo cinco artistas lograron ocupar el primer lugar en más de una ocasión. Swift encabeza ese grupo con cuatro años: ganó en 2009 con Fearless, en 2014 con 1989 y luego en 2024 y 2025 con The Tortured Poets Department y The Life of a Showgirl.
Su primer triunfo llegó cuando todavía era identificada principalmente con el country. Fearless la convirtió además en la persona más joven en ganar el Grammy a Álbum del Año. En 2014, 1989 marcó su consolidación en el pop, el mismo año en que retiró su música de Spotify en protesta por los pagos a los artistas.
Adele aparece como la otra gran figura de la lista. Su álbum 21 fue el más vendido en 2011 y 2012, mientras que 25 lideró en 2015 con más de ocho millones de copias durante el año. Ese disco vendió 3,38 millones en su primera semana y llegó al primer lugar pese a que la cantante mantuvo su música fuera del streaming durante los primeros meses.
El rap, el country y los casos singulares
Eminem ganó en 2002 con The Eminem Show y volvió a la cima en 2010 con Recovery. Drake hizo lo propio en 2016 con Views y en 2018 con Scorpion, el primer álbum que superó los 1.000 millones de reproducciones globales en su semana de lanzamiento.
Morgan Wallen llevó el country al primer lugar en 2021 y 2023 con Dangerous y One Thing at a Time, discos de 30 y 36 canciones, respectivamente. El rock pesado se impuso en 2001 con Hybrid Theory, de Linkin Park, y el R&B lo hizo en 2004 con Confessions, de Usher.
El pop ocupó el primer lugar en 12 de los 26 años, mientras que el rap lo hizo en siete. El country ganó dos veces, ambas con Wallen. Solo tres mujeres encabezaron la lista —Swift, Adele y Mariah Carey—, pero entre ellas sumaron ocho años en el primer puesto.
La lista también incluye dos casos poco habituales. En 2006, la banda sonora de High School Musical fue el álbum más vendido del año, aunque en varias canciones la voz de Zac Efron fue sustituida por la del cantante Drew Seeley. En 2007, el primer lugar fue para Noël, un disco de villancicos del barítono Josh Groban.
Bad Bunny marcó un hito para la música latina
En 2022, Un Verano Sin Ti, de Bad Bunny, vendió 3,4 millones de unidades y se convirtió en el primer álbum en español que terminó como el más exitoso del año en Estados Unidos. El disco pasó 13 semanas en el primer lugar de Billboard, ubicó 22 de sus 23 canciones en el listado de sencillos y fue el primer álbum en español nominado al Grammy a Álbum del Año.
Su desempeño también mostró el peso de las reproducciones digitales: después se convirtió en el álbum más escuchado en la historia de Spotify. En contraste, las cifras más altas de comienzos de siglo estuvieron asociadas con la compra de CD. Eminem superó los 7,6 millones de copias en 2002 y 50 Cent pasó los 6,5 millones en 2003.
Con la llegada de las descargas digitales y el streaming, los ganadores de la década de 2010 se movieron entre dos y cuatro millones de unidades. En ese periodo, Justin Timberlake registró la cifra más baja entre los líderes, con 2,4 millones gracias a The 20/20 Experience.