El incendio forestal que afecta al Santuario de Fauna y Flora Iguaque, en Boyacá, continúa activo y ya afectó cerca de 1.200 hectáreas, de las cuales aproximadamente 715 corresponden al área protegida, según el último balance de la UNGRD. La emergencia en el entorno de Villa de Leyva está controlada en un 75%, pero dos focos permanecen activos.
El punto más crítico está en la zona alta que conduce al santuario, donde las condiciones del terreno han dificultado el ingreso de los equipos por tierra. Las autoridades mantienen operaciones por tierra y aire, mientras las condiciones de seguridad y visibilidad lo permitan.
El fuego comenzó el 19 de septiembre en la vereda La Castellana y el cerro San Marcos, en Villa de Leyva.
250 personas y tres helicópteros en la operación
Según la UNGRD, en la operación participan 250 personas: integrantes de la Dirección Nacional de Bomberos, 98 bomberos de Villa de Leyva y otros municipios de Boyacá, Bogotá y Cundinamarca, 30 miembros del Batallón de Ingenieros de Atención y Prevención de Desastres (BIADE) del Ejército, nueve integrantes de PONALSAR, 60 policías, 30 voluntarios de la Defensa Civil y 20 de la Cruz Roja.
La respuesta cuenta con máquinas extintoras, carrotanques, ambulancias, vehículos todoterreno y unidades de intervención rápida.
En el frente aéreo se han realizado 75 descargas de agua con tres helicópteros: un MI-17 de Helistar, contratado por la Gobernación de Boyacá, y dos UH-60, uno de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y otro del Ejército Nacional.
El gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, pidió al Gobierno Nacional un quinto helicóptero para intentar controlar la emergencia. En X escribió: "Literalmente se está viviendo una tragedia. Es de las imágenes más dolorosas que nos ha tocado vivir en Boyacá en los últimos años. Duele en el alma lo que está sucediendo. Seguiremos trabajando sin pausa ni descanso, aunque necesitamos con urgencia más apoyo aéreo para enfrentar esta emergencia".
La UNGRD informó además que está prevista la inserción aérea de personal especializado en la zona de difícil acceso, con el objetivo de apoyar las labores terrestres y avanzar en el control de los dos focos que siguen activos.