El concierto de Ryan Castro en el estadio Pascual Guerrero, realizado el sábado 17 de octubre, dejó denuncias de atracos, riñas y dificultades logísticas que reactivaron una discusión pendiente en Cali: la necesidad de contar con un escenario adecuado para eventos musicales de gran formato.
Aunque la presentación tuvo una gran producción, empresarios y productores consideran que la ciudad todavía no dispone de un recinto capaz de recibir entre 15.000 y 25.000 asistentes con condiciones técnicas, operativas y de seguridad comparables a las de escenarios especializados como el Movistar Arena de Bogotá.
La propuesta de un recinto multipropósito
Andrés García, productor de campo con experiencia en conciertos en Cali y en el exterior, sostuvo que la ciudad debe evaluar la construcción de una infraestructura más amplia. “Cali necesita pensar en un formato de escenario más amplio, acompañado de una infraestructura con altos estándares de calidad donde se pueda desarrollar un trabajo logístico adecuado y fluido”, afirmó.
García mencionó dos zonas que, según su análisis, podrían estudiarse para un proyecto de estas características: terrenos en Jamundí, por sus vías de acceso y extensión, y el sector de la vía a Yumbo donde funcionaba el antiguo Pueblito Valluno.
Alberth Saavedra, empresario vinculado a montajes en el Teatro Jorge Isaacs y a la producción de eventos masivos, también planteó la necesidad de un recinto multipropósito con mayor aforo que la Arena Cañaveralejo y recursos técnicos para escenografías complejas.
Saavedra explicó que la consolidación de proyectos de gran formato también enfrenta el comportamiento del público caleño, que mantiene una fuerte preferencia por espacios más pequeños y experiencias cercanas. En ese segmento destacó los teatros, los shows infantiles, la comedia y escenarios como la Arena USC, de la Universidad Santiago de Cali.
La preocupación por la gramilla del Pascual Guerrero
El uso del estadio para conciertos también volvió a poner bajo la lupa el estado de la gramilla, debido a que el Pascual Guerrero fue construido principalmente para la práctica del fútbol profesional. Las críticas recuerdan lo ocurrido en el estadio El Campín de Bogotá, donde un partido entre Millonarios y Once Caldas tuvo que aplazarse después de la presentación de la agrupación surcoreana BTS.
La Secretaría del Deporte y la Recreación de Cali aseguró que para los eventos de gran formato se aplica un plan de protección y mantenimiento antes, durante y después de cada espectáculo. Alex Camacho, titular de esa dependencia, explicó que el procedimiento incluye una evaluación técnica una vez se retiran la tarima, las torres de iluminación y los equipos de sonido.
La entidad indicó que las zonas cubiertas temporalmente pueden presentar cambios de color por la falta de oxígeno y de luz solar directa. “El tono amarillento en ciertas áreas se debe a la falta temporal de oxígeno y luz solar directa durante el evento, pero esto no representa un daño estructural ni compromete la funcionalidad de la cancha”, señaló Camacho.
Un equipo de agrónomos y contratistas adelanta labores de aireación, hidratación y fertilización para acelerar la recuperación del color de la grama. La Secretaría afirmó que este plan fue presentado la semana pasada a la Federación Colombiana de Fútbol y que el terreno estará en condiciones para los próximos tres partidos del América de Cali y, después, para el compromiso internacional entre la Selección Colombia y Chile.