Quienes quieran vivir una temporada en el exterior y reforzar sus idiomas pueden postularse a un voluntariado cultural en Puerto Iguazú, Argentina: un hostal familiar ubicado cerca de las Cataratas del Iguazú ofrece alojamiento gratuito a cambio de colaborar en la recepción, mediante la plataforma de voluntariados Workaway.
La convocatoria exige un compromiso de cinco horas diarias —lo que suma unas 25 horas a la semana— y una estancia mínima de tres semanas, con un cupo de máximo dos voluntarios al tiempo.
Mariel, encargada del hostal, busca que los viajeros conozcan más el sitio y que “se acerquen a las costumbres argentinas y practiquen español”. El lugar es pequeño y familiar: ella trabaja junto a sus papás, su esposo y sus hijos.
Cuáles son las tareas del voluntariado
Las labores principales ocurren en la recepción: tramitar el ingreso y la salida de los huéspedes, resolver dudas sobre la zona y recomendar opciones de transporte. A esto se suma limpiar la piscina y atender otras pequeñas tareas que encomienden los dueños.
“Te necesitamos como recepcionista”, aclara la anfitriona, quien hace énfasis en que la oferta no incluye la limpieza general de la propiedad, pues el hostal cuenta con personal para esa labor.
Para aplicar, el requisito central es dominar el inglés al 100 por ciento, porque los voluntarios atienden al turismo internacional que llega a la zona. También es necesario hablar español con fluidez.
Qué recibe el voluntario
El hostal tiene cuatro habitaciones, tres compartidas y una privada. Los seleccionados tendrán acceso a alojamiento, aire acondicionado y wifi, y según los testimonios de participantes anteriores incluso pueden conseguir la habitación privada.
La zona es tranquila y segura, con acceso directo a la terminal de autobuses, supermercados y locales gastronómicos. Los dueños no cubren todas las comidas —el hostal no tiene cocinero—, pero comparten con gusto las que preparan, y quien quiera cocinar puede hacerlo sin problema.
En los días libres queda tiempo para recorrer atracciones como el Hito Tres Fronteras, desde donde se ven Paraguay y Brasil y se encuentran los ríos Paraná e Iguazú, además de pequeñas cascadas donde es posible nadar.
Los comentarios de otros voluntarios respaldan la convocatoria: “Pasamos tres semanas en el hostal y fue genial. Nos hicieron sentir como en casa desde el primer minuto. Las tareas eran fáciles y teníamos mucho tiempo libre para ir a las Cataratas”, cuenta una participante que viajó en compañía de otra persona.