Donde hoy corre la Calle 26 de Bogotá hubo una vez un parque. Antes de que la vía se convirtiera en uno de los tramos más transitados de la ciudad, ese terreno albergó el Parque Centenario, un espacio público con jardines, árboles, fuentes y monumentos.
El paso de aquel paisaje al corredor actual es un retrato de los cambios de una capital que buscaba proyectarse como moderna.
Entre las referencias que se recuerdan de ese espacio está La Rebeca, que estuvo ubicada en el Parque Centenario.
Quien camine hoy por la Calle 26 encontrará edificios, puentes y movimiento constante, un paisaje muy distinto al de los jardines, las fuentes y los monumentos que la ciudad dejó atrás en su camino a la modernidad.