El Pepo Show presentó ‘Sueños de Niño’, un álbum de 11 canciones que marca una nueva etapa en su carrera y su primer proyecto junto al sello estadounidense Chosen Few. Para el artista cartagenero, el disco representa el cumplimiento de una meta más cercana que llegar a grandes tarimas o ganar premios: vivir exclusivamente de la música.
Antes de consolidarse como artista, Pepo se dio a conocer también por la creación de contenido de humor en redes sociales. Ahora busca que la música sea su principal actividad y la base de su sustento.
Una mezcla de ritmos con identidad caribeña
El álbum reúne canciones sobre el amor, el desamor y experiencias personales. Su propuesta combina afro, dancehall, champeta, merengue y otros sonidos latinoamericanos, con expresiones y formas de hablar propias de la Costa Caribe.
El artista define esta búsqueda como ‘Caribe Urbano’. Su intención es que cada canción tenga una dirección musical y temática propia, sin perder el vínculo con sus raíces.
‘La Buena’ es una de las canciones que mejor refleja ese propósito. Pepo explicó que quiso acercarse a un estilo de afro con influencia nigeriana y construir una canción relacionada con la motivación y la celebración de los logros, en lugar de concentrarse en una historia romántica.
La identidad costeña también aparece en el lenguaje y en el título de la canción, asociado a expresiones y dichos habituales en la Costa.
Un repertorio elegido entre más de 30 canciones
El proceso de producción tomó aproximadamente un año. Durante ese periodo, El Pepo Show grabó más de 30 canciones antes de definir el repertorio de esta primera entrega junto a Chosen Few.
La selección buscó equilibrar las historias y los sonidos del álbum. El artista explicó que no quería reunir demasiadas canciones sobre una sola temática ni repetir la misma estructura musical. Incluso una canción escogida inicialmente puede quedar por fuera si siente que su tema ya no conecta con el público en el momento del lanzamiento.
La experiencia como productor también le permitió conocer mejor su voz, identificar los tonos que le funcionan y explorar nuevas formas de interpretación. Pepo reconoció que antes intentaba cantar en registros demasiado altos para sus capacidades vocales, algo que podía ser difícil de sostener en vivo.
Por eso, el álbum amplía su propuesta más allá de la mezcla de champeta y dembow que había desarrollado en trabajos anteriores. El artista considera que ahora puede mostrar otros recursos adquiridos durante su proceso de producción.
La influencia musical de Cartagena
Al hablar del crecimiento de los artistas cartageneros, Pepo lo relacionó con la convivencia cotidiana de la ciudad con la música y las tradiciones del Caribe. Según explicó, la champeta, la salsa, el vallenato y los ritmos africanos forman parte del entorno de los barrios, las familias y los colegios.
El artista considera que esa exposición temprana ayuda a desarrollar el oído y permite que muchos jóvenes encuentren en la música una forma de expresar su talento. Su propia formación estuvo marcada por la champeta de generaciones anteriores, además de las canciones africanas que llegaban a Cartagena y cuyos nombres eran adaptados por el público local.
En su familia también estuvo presente el vallenato. Su padre escuchaba al Binomio de Oro y a Rafael Orozco, influencias que se sumaron a la variedad de sonidos que acompañaron el crecimiento musical de El Pepo Show.