Voz de Mando revivió una de las canciones que la llevó a la cima del regional mexicano. La agrupación regrabó “Pa’ Que No Me Anden Contando”, el éxito que presentó a finales de 2016, esta vez junto al colombiano Jessi Uribe y Juan Pablo Márquez, en una versión que une el regional mexicano con la música popular colombiana.
El tema nació de la pluma de Joss Favela y Luciano Luna y apareció originalmente en Clase de Historia, álbum que la banda publicó en 2017. Con los años se convirtió en una de las piezas reconocibles de su catálogo y hoy supera los 15 millones de reproducciones en Spotify, según cifras del propio lanzamiento.
La canción habla de vivir las cosas por cuenta propia: disfrutar lo conseguido con trabajo, compartir con los amigos y celebrar sin esperar a que otro cuente cómo fue. Ese mensaje es el que mantiene viva a la canción casi una década después.
Un éxito que pegó fuerte en la radio de Estados Unidos
Cuando Voz de Mando lanzó el tema, su ascenso en las emisoras de música regional mexicana fue rápido. En diciembre de 2016, monitorLATINO registró un salto de 92 a 709 reproducciones en radio de Estados Unidos en una sola semana, un movimiento que la llevó al primer lugar de su Hot Song General USA.
La canción ya había tenido otro capítulo en Colombia. En 2019, Juan Pablo Márquez presentó su propia versión, adaptada a su propuesta musical. Siete años después vuelve a encontrarla, ahora acompañado por la banda original y por la voz de Jessi Uribe.
La llegada del santandereano cambia el paisaje sonoro de la canción. Su carrera se ha construido dentro de la música popular, un género que en los últimos años ha estrechado lazos con los sonidos de México, y esta versión recoge ese encuentro: un tema nacido en el regional mexicano que ahora incorpora una voz colombiana con identidad propia en el género.
No se trata de una canción nueva, sino de una lectura distinta de un tema con historia. La unión de las tres voces permite que “Pa’ Que No Me Anden Contando” circule entre dos públicos que cada vez comparten más repertorios y colaboraciones, conservando el espíritu de la composición original y su invitación a vivir las cosas en primera persona.