Cinco jóvenes boyacenses rodaron en tres días La jaula del tiempo, un cortometraje inspirado en los incendios que afectaron los cerros de Villa de Leyva. El proyecto se realizó durante el Claquetazo, una iniciativa de formación del Festival Villa del Cine dirigida por Mónica Cifuentes Toro.
Una parte de la producción se grabó entre árboles carbonizados y suelo cubierto de ceniza. En una de las escenas, una mujer vestida de escarlata avanza por el paisaje quemado mientras lleva una jaula blanca con un reloj en su interior.
El guion fue escrito por Julián Díaz Velosa, director del festival, quien decidió modificar la historia inicial para que el cortometraje también reflejara lo ocurrido en Villa de Leyva. La obra buscó dejar en la memoria el impacto del fuego sobre la tierra del municipio.
Un rodaje contra el reloj
El equipo conoció el guion el jueves 15 de octubre. Cinco horas después debía tener lista la preproducción de cada área para presentar el resultado el sábado 17, durante una proyección en San Pedro Campestre.
El proceso incluyó un día de rodaje, otro de edición y la presentación final. La jornada en el cerro del Santo, que inicialmente estaba prevista hasta la 1 de la tarde, se extendió hasta las 3 por los ajustes propios de la producción.
Sara Velázquez, estudiante de Comunicación Audiovisual y directora de arte del corto, se encargó junto con su equipo de definir el vestuario, el maquillaje y los accesorios de la protagonista. La propuesta visual tomó como referencia pinturas de la artista mexicana Remedios Varo y buscó representar a una figura que llega a sanar el dolor de la naturaleza.
Aprender haciendo cine
Para Díaz Velosa, el Claquetazo nació de la intención de que el festival no se limitara a exhibir películas. La actividad permite que los jóvenes trabajen junto a profesionales, hagan preguntas y obtengan una primera obra para su portafolio.
Cifuentes explicó que el ejercicio también busca que los participantes conozcan un rodaje activo y aprendan de la colaboración entre distintas áreas. Velázquez destacó que la experiencia le permitió trabajar con personas que no había elegido y adaptarse a dinámicas similares a las de una producción profesional.
La directora definió el cine como una forma de darle forma al tiempo y como un trabajo colectivo construido a partir de distintas miradas, sensibilidades y talentos. Para los jóvenes del Claquetazo, el aprendizaje quedó ligado tanto a la realización del corto como a la historia de los cerros que sirvieron de escenario.