La Pestilencia cerrará su historia de cuatro décadas con un concierto el 28 de noviembre en el Coliseo MedPlus de Bogotá. Dilson Díaz, único integrante fundador que permanece en la agrupación, explicó que la banda decidió poner fin a su recorrido después de revisar el sentido de sus nuevas canciones y la vigencia de los temas que han marcado su obra.
La banda nació en Bogotá en 1986, cuando Díaz y Héctor Buitrago comenzaron a explorar el punk como una forma de expresar el inconformismo de una generación. Su primer álbum, La muerte… un compromiso de todos, fue publicado en 1989 y abrió una discografía atravesada por asuntos como la violencia, la corrupción, el narcotráfico, el desplazamiento y las consecuencias del conflicto armado.
Con el paso de los años, La Pestilencia pasó del circuito underground a convertirse en una referencia del hardcore punk colombiano. La agrupación compartió escenario con bandas internacionales como Metallica y obtuvo un disco de oro. Para Díaz, sin embargo, uno de los mayores logros ha sido la relación con el público y el relevo generacional en sus conciertos.
El vocalista aseguró que todavía llegan seguidores acompañados por sus hijos y, en algunos casos, por sus nietos. También destacó la presencia de jóvenes que siguen encontrando sentido en las letras de la banda. “40 años después sentimos el respaldo, el cariño y el respeto de la gente por la banda, por lo que hemos dicho y por nuestras letras. Para nosotros, esa es la mejor recompensa”, afirmó.
Por qué decidió retirarse La Pestilencia
La decisión tomó forma mientras el grupo trabajaba en Buen Provecho, su último álbum de estudio. Aunque la música estaba compuesta desde hacía cerca de dos años, Díaz sintió que al escribir las letras estaba regresando a los mismos problemas que había denunciado en canciones anteriores.
“Ya, a nivel de lo que hemos hablado, ya lo hemos dicho todo”, recordó sobre ese proceso. Según explicó, continuar bajo la misma fórmula podía convertir la obra en una repetición. “Es el momento de parar porque le hemos apostado a que la gente sea la que dé el cambio y seguimos igual”, señaló.
El retiro no implica desconocer las canciones que definieron a la banda. Díaz considera que temas como “Fango”, “Soñar despierto” y “Soldado mutilado” todavía dialogan con la realidad colombiana. Precisamente por eso, la despedida está relacionada con la decisión de no repetir indefinidamente las mismas denuncias.
“Estar con La Peste nunca ha sido una cruz a cuestas; ha sido vivir el día a día, reaccionar a lo que pasa en Colombia y transformar cada sensación en canciones”, afirmó el cantante. Para él, la banda intentó convertir esa mirada crítica en una idea de país sin guardar silencio frente a los problemas que consideraba importantes.
Así será el último concierto
El espectáculo, llamado “El último pogo de La Peste”, tendrá varios momentos. Primero aparecerá una formación especial que Díaz denomina, por ahora, la “Súper Banda”, con músicos de agrupaciones como Bajo Tierra, Titán y El Sagrado. Esa parte estará dedicada a canciones de artistas que influyeron en La Pestilencia y en el rock colombiano.
Luego se presentará un segmento sinfónico junto a la Filarmónica de Bogotá. Díaz describió el concierto como un regalo de agradecimiento a Bogotá, ciudad donde nació y se formó la agrupación. El cierre incluirá cerca de 55 canciones de los distintos álbumes de La Pestilencia.