El boom de los álbumes y láminas del Mundial dejó a la vista el tamaño que tiene el coleccionismo en Colombia. La oferta va mucho más allá de las figuritas de Panini: incluye monedas, cartas coleccionables, juguetes y ediciones limitadas de mercancía de películas y series.
Un artículo publicado por Comunicación Externado recuerda que esta práctica tiene siglos de historia: el coleccionismo se volvió accesible para la clase media en el siglo XIX, y en el siglo XX surgieron asociaciones, ferias y subastas dedicadas al tema. La misma publicación advierte sobre una confusión frecuente: coleccionar no es lo mismo que acumular. La diferencia está en el propósito que hay detrás, y en si se hace de manera consciente o por simple impulso.
Para el sitio especializado TCG Cross Connector, lo que define a un objeto de colección es que “se guarda con intención. La intención de preservar algo: una emoción, una época, un fragmento de historia”. El portal añade que el interés por coleccionar nace, en buena medida, del deseo de conservar el significado que los objetos adquieren con el paso del tiempo.
Monedas, el mercado más consolidado
En Colombia, una búsqueda de “monedas coleccionables” en Mercado Libre devuelve más de 4.800 resultados. Allí destacan las ediciones especiales del Banco de la República, entidad cuya colección reúne alrededor de 19.000 piezas, entre billetes, bonos y vales.
El Mundial sirvió además para medir ese entusiasmo: según un reporte de Meli Trends, la plataforma de tendencias de Mercado Libre, solo en junio se registraron más de 627.000 búsquedas de láminas de colección para álbumes como los de Panini.
Cartas que además se juegan
Otro mercado que se mantiene vigente es el de las cartas coleccionables, con Pokémon TCG, Yu-Gi-Oh! y Magic a la cabeza. Los precios dependen del paquete y de la rareza de cada imagen: TCG Colombia vende paquetes desde $60.000, con cerca de 60 cartas dentro, y mantiene comunidades activas en varias ciudades del país.
Estas cartas están diseñadas para jugar, no solo para guardar: cada una tiene características únicas y buena parte de su valor nace del intercambio entre jugadores. Los aficionados participan en ligas oficiales donde compiten y, quienes ganan, avanzan a torneos regionales, según TCG Colombia. El mismo portal revela un fenómeno aparte: hay compradores que terminan viviendo de la reventa de este producto.
Figuras y ediciones limitadas
Una categoría a la que muchos pertenecen sin saberlo es la de los juguetes y figuras de acción. En Mercado Libre conviven marcas como Hot Wheels, Lego y Funko. Lego, que desarrolla colecciones basadas en películas, tiene líneas dedicadas a Star Wars con réplicas armables de naves y personajes: una sola de estas piezas puede llegar a costar $800.000, aunque también hay figuras desde $15.000.
La rentabilidad de una colección, eso sí, no está garantizada: depende de la categoría elegida y del presupuesto con el que se empiece.
Coleccionar o invertir, la decisión previa
Econsumer propone una serie de recomendaciones para quienes quieran entrar a este mercado. La primera: definir desde el principio si el objetivo es coleccionar o invertir, porque lo que hay que evaluar antes de cada compra cambia según esa finalidad. Antes de comprar, además, aconseja poner límites de gasto, tener claras las preferencias personales y ajustar cada decisión al presupuesto disponible.