Presley Gerber, hijo de la modelo Cindy Crawford y del empresario Rande Gerber, murió a los 27 años en un centro de rehabilitación de Los Ángeles.
Tras la noticia, la mirada recayó en lo que el joven modelo compartió en sus redes durante los últimos meses, entre eso una publicación en la que habló abiertamente sobre un tratamiento de ibogaína y su intención de recuperar el control de su vida.
Sus palabras sobre el tratamiento
El 26 de marzo publicó un mensaje titulado «Pre Ibogaine Flood Dose – quiet moment before everything changed» (un momento de calma antes de que todo cambiara). En él describió el miedo que sintió antes del procedimiento: «Estaba absolutamente aterrorizado, y sabía que volvería a estarlo si alguna vez tenía que enfrentar algo así». Sus mantras, contó, eran «ámate a ti mismo» y «esto tiene que ser la última vez por esta razón».
«Sabía por qué estaba allí. Me enfrenté a aquello de lo que había estado huyendo y, en algún punto de todo eso, empecé a encontrar el camino de regreso a mí mismo», escribió, antes de añadir: «Rezo para que sea la última vez que tenga que regresar. La próxima vez me gustaría elegir».
En el mismo mensaje agradeció al equipo que lo acompañó durante el tratamiento: «No puedo olvidar al increíble equipo, cariñoso, amable y que se toma su trabajo en serio». También destacó las amistades que hizo durante esa experiencia. La publicación recibió comentarios de apoyo, entre ellos el de su hermana, Kaia Gerber: «Ese es mi hermano. Estoy muy orgullosa de él».
Su publicación más reciente fue del 5 de agosto, de carácter promocional: apareció modelando prendas de la marca Vuori en un espacio al aire libre, sonriente y vestido de negro. Ese contenido contrastó con el tono íntimo del mensaje de marzo.
En sus redes, Presley Gerber había compartido en los últimos meses varios momentos de su vida personal y de su proceso de recuperación, con reflexiones sobre sus temores y su esperanza de no tener que repetir aquella experiencia.