La comunicadora social antioqueña Vanessa Pulgarín culminará formalmente su etapa como Miss Universe Colombia el próximo 10 de octubre, tras un año en el que se posicionó entre las 12 semifinalistas del certamen nacional.
Pulgarín también marcó un hito internacional: se coronó en Bangkok como la primera colombiana en la historia del MGI All Stars, título que defenderá el 12 de diciembre de 2026 en la segunda edición de ese certamen, nuevamente en Tailandia.
“Ha sido un orgullo inmenso llevar el nombre de mi país en el pecho. Siento que hicimos una excelente representación”, declaró la reina a El País, en el balance del año que cierra.
Su coronación en el MGI All Stars le abrió una agenda internacional que la ha llevado a países como Vietnam, Filipinas, Sri Lanka y Tailandia. “Lo que más me conecta, y donde he sentido un apoyo y un calor humano gigante, ha sido en Tailandia, lo siento como mi segundo hogar”, affirmó.
De la resiliencia personal a la pasarela
La trayectoria de Pulgarín tiene una historia detrás: perdió a su padre cuando era pequeña, víctima de la violencia y la delincuencia en Colombia. Desde entonces, relata, tuvo que ser independiente y aprender a construir lo que quería con disciplina.
El deporte fue, según sus palabras, su “salvavidas para la salud mental”. Hace poco corrió una media maratón, un reto que consideraba imposible: “Al cruzar la meta entendí que el cuerpo da todo lo que le propongas y más”.
También fue condecorada por el Concejo de Medellín con la Orden al Mérito Débora Arango Pérez, en reconocimiento a su trayectoria.
Ayuda para las víctimas del terremoto
Pulgarín abordó también las secuelas del terremoto del 10 de agosto y la salud mental de las víctimas. Cuando ocurrió el sismo ella estaba en Bangkok: “Me sentí muy impotente porque estaba lejos. Con lo que tuve a mi alcance, mis redes sociales, empecé a solicitar ayudas y a difundir los contactos de psicólogos que están dando terapias gratuitas”.
Lideró además una campaña con un código QR e imprimió camisetas que usa en los eventos a los que asiste para recoger fondos para las víctimas. “No es decirles ‘ya, eso se recupera’. Hay que hacer un acompañamiento psicológico con un profesional”, adviseó.
El regreso a Bangkok
De cara a la defensa de su corona en diciembre, la reina anticipó que prepara una propuesta distinta en el escenario: “Mi propósito es llegar con un show totalmente diferente”, dijo, y confió en que su vestido “sea algo que se transforme”, aunque aún depende del trabajo de diseñadores y artesanos.
“Quiero seguir usando los escenarios internacionales no solo para lucir una corona, sino para amplificar mi mensaje de perseverancia”, afirmó Pulgarín, para quien los reinados de hoy van más allá de lo físico: “Las ganadoras somos mujeres con una historia de vida, un mensaje real que dar”.