La Selección Colombia femenina Sub-20 escribió una página histórica en Polonia: venció a Italia en los penales y se quedó con el tercer puesto del Mundial de la categoría, un lugar que el país nunca había alcanzado.
Después de caer 0-3 contra Corea del Norte en la semifinal, el equipo dirigido por Carlos Paniagua reivindicó su torneo en el partido por el tercer lugar. Y la gran figura fue la portera Luisa Agudelo, que se despidió del Mundial atajando dos cobros, apenas días después de ser señalada por un error en su debut: el 28 de agosto, contra Costa Rica, cuando llevaba menos de cinco minutos en el torneo.
Del 1-1 a los penales
Colombia empezó activa, con remates desde afuera de Mariana Silva e Isabel Weiner en la primera media hora, pero sin inquietar a la arquera italiana Elena Belli. Pasados los 20 minutos perdió la posesión, se replegó y recurrió al juego directo con Valerín Loboa y las escapadas de Mariana Mosquera.
Italia, que no encontraba caminos por el piso, insistió por aire y al minuto 43 se adelantó: Giada Pellegrino cazó un rebote en el borde del área y empalmó el 1-0 con el que las europeas se fueron al descanso.
El primer cambio de Paniagua fue la llave del regreso: Sintia Cabezas, recién ingresada, marcó el empate al minuto 62 con un remate rasante pegado al palo derecho de Belli. Antes, el VAR había revisado entre el 51 y el 56 dos posibles tarjetas rojas que nunca se concretaron. Al 77, Agudelo tuvo su primera intervención de gala para ahogarle el grito de gol a Lombardi, y en el suplemento solo inquietó un remate de la delantera Appiah al 112.
Con el empate tras los 90 minutos, la definición fue inevitable: tanda de penales.
La profecía de la capitana
Juana Obregón, capitana del equipo, regresó para el partido definitivo tras perder la semifinal por acumulación de tarjetas, y antes de los cobros arengó a sus compañeras en plena transmisión: “Vamos tranquilas, que Luisa ataja dos”. Fueron palabras proféticas.
La tanda fue de sufrimiento. Fernanda Viáfara abrió y falló: Belli contuvo el remate. Después marcaron Loboa y Torres, pero las italianas no fallaban, y el cuarto penal errado por Lina Arboleda pareció sentenciar la noche. Ahí empezó el milagro: Martina Bressan estrelló su cobro en el palo, Cortés convirtió el quinto para Colombia y Agudelo le detuvo el lanzamiento a Azzurra Gallo.
En la sexta ronda, Mercedes Martínez aseguró el suyo y la portera se hizo gigante una vez más al atajar el último cobro, ejecutado por Caterina Venturelli. Colombia, tercera del mundo.
“Es una felicidad, un inmenso orgullo por lo que este equipo logró. Que la cuenten como quieran, somos terceras del mundo”, celebró Juana Obregón tras la victoria.