El partido entre Rayo Vallecano y Athletic fue suspendido por las protestas de los aficionados en el estadio de Vallecas, durante la octava fecha de LaLiga. El lanzamiento constante de objetos al terreno de juego impidió que el encuentro se desarrollara con normalidad.
Los hinchas arrojaron aviones de papel y pancartas desde las gradas desde el pitazo inicial. Aunque se intentó despejar el campo para reanudar las acciones, la cantidad de objetos obligó al cuerpo arbitral y a las autoridades a suspender el compromiso por causas de fuerza mayor.
Protesta contra la dirigencia
El encuentro representaba el regreso del Rayo Vallecano a su estadio después de casi cinco meses, periodo en el que el escenario fue sometido a obras de remodelación. La jornada, que debía servir para reencontrar al equipo con su afición, quedó marcada por el descontento contra el presidente del club, Raúl Martín Presa.
La molestia está relacionada con la intención de la directiva de construir un nuevo estadio fuera de Vallecas. En la previa y durante el partido también se registraron actos de vandalismo en sectores del palco de autoridades.
La suspensión dejó pendiente el tiempo restante del compromiso. LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol deberán determinar la fecha y las condiciones para reanudarlo, mientras se analizan posibles sanciones disciplinarias para el estadio del Rayo Vallecano.