El mercado formal de vivienda atraviesa uno de sus momentos más críticos. Guillermo Herrera, presidente de Camacol, aseguró que las iniciaciones de obra cayeron a niveles que no se veían desde octubre de 2011 y presentó un plan de choque con proyectos superiores a $98 billones para reactivar el sector.
Durante el Congreso Colombiano de la Construcción 2026, el dirigente gremial señaló que, con corte a agosto, los lanzamientos de vivienda disminuyeron más del 17 %, las ventas cerca del 12 % y las iniciaciones de obra 14 %.
Según Herrera, el deterioro está relacionado con 24 meses consecutivos de caída en la comercialización durante el gobierno anterior y con el impacto del sismo de agosto en el Valle del Cauca y el Eje Cafetero. Esas regiones representan más del 12 % del mercado habitacional del país.
El déficit habitacional presiona los precios
Camacol advirtió que la baja producción formal puede ampliar la brecha frente a la informalidad. Mientras en las ciudades colombianas se forman entre 250.000 y 350.000 hogares cada año, la construcción formal llega apenas a unas 110.000 unidades.
El desbalance también presiona los precios de la vivienda usada y los cánones de arrendamiento. Este último rubro representa entre el 20 % y el 24 % de la canasta familiar, de acuerdo con las cifras expuestas por el gremio.
Propuestas para financiar nuevas viviendas
Ante las restricciones presupuestales, Camacol respaldó el esfuerzo de consolidación fiscal del Gobierno de Abelardo De La Espriella y planteó reactivar la discusión sobre subsidios después de atender las prioridades humanitarias derivadas del terremoto. Para 2027, Fonvivienda cuenta con una apropiación de algo más de $700.000 millones, buena parte de ellos comprometidos.
El gremio calcula que, entre los hogares de bajos ingresos que no tienen vivienda, solo una fracción puede comprar sin apoyo estatal. Por eso propuso coordinar esfuerzos con Asobancaria, Asocajas y el BID mediante la Misión Crecer.
El paquete contempla que entidades territoriales, Fonvivienda y las cajas de compensación financien hasta el 100 % de las soluciones habitacionales. También incluye permitir que las cajas destinen entre 7,5 % y 10 % de los Fovis a la reactivación, otorgar un segundo subsidio a damnificados, agilizar las licencias urbanísticas e incorporar suelo rural a los perímetros urbanos.
Con estas medidas, Camacol busca habilitar la construcción de más de 250.000 viviendas que ya fueron formuladas y movilizar inversión para recuperar la actividad del sector.