Los mercados de Brasil abrieron con fuertes pérdidas después de la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva. El índice Ibovespa, principal referencia de la Bolsa de São Paulo, cayó casi 17% y obligó a suspender las operaciones durante 30 minutos, mientras el dólar subió 12% frente al real.
Lula ganó la segunda vuelta con 51,8% de los votos frente a 48,2% de Flávio Bolsonaro, según el tribunal electoral y con casi todos los votos escrutados. El resultado sorprendió a inversionistas que habían apostado por un triunfo del candidato de derecha.
La reacción fue interpretada como un reajuste de posiciones. Tras la primera vuelta, varios inversionistas habían aumentado su exposición a los activos brasileños porque esperaban un ajuste fiscal que abriera espacio para reducir las tasas de interés.
El mecanismo que suspendió las operaciones
La pausa respondió al mecanismo de protección conocido como circuit breaker. Cuando el Ibovespa cae 10% o más, las operaciones se detienen. Si la pérdida llega a 15% después de la reapertura, el mercado puede suspenderse durante otra hora; con una caída de 20%, la bolsa B3 decide la duración de la interrupción.
Antes de esta jornada, la última activación de este mecanismo se había producido a comienzos de 2020, durante la conmoción provocada por la pandemia en los mercados mundiales.
Preocupación por el gasto público
Los operadores consideran que Lula es menos propenso a impulsar la austeridad fiscal que, según sus cálculos, Brasil necesita para reducir sus tasas de interés. La deuda pública supera 80% del producto interno bruto y una parte importante del presupuesto está comprometida con gastos obligatorios.
En una encuesta de Citigroup a 73 inversionistas, la mayoría esperaba que una victoria de Lula provocara una caída de al menos 5% de la moneda y un aumento superior a un punto porcentual en las tasas de los swaps.
Analistas consultados antes de la votación anticiparon que el ajuste podría ser significativo y prolongarse, debido al aumento previo de las tasas. Bruno Funchal, CEO de Bradesco Asset Management, resumió la expectativa así: “Va a ser un día difícil. El mercado va a recalibrarlo todo”.
En Colombia, el dólar abrió en COP 3.155, unos COP 10 por encima del cierre del viernes. El movimiento fue más moderado que el registrado en Brasil, aunque la incertidumbre en la mayor economía de América Latina suele influir en las monedas de los países vecinos.