La floricultura en Colombia atraviesa una coyuntura que el propio sector describe como sin precedentes: los productores alertaron al Gobierno sobre las múltiples presiones que enfrenta el negocio y avanzan, de manera conjunta con el Ejecutivo, en la búsqueda de alternativas para responder a la situación.
Entre los principales retos identificados está la apreciación del peso, que golpea de manera significativa los ingresos de un sector orientado a la exportación de flores.
Frente a ese panorama, productores y Gobierno estudian mecanismos financieros y otras alternativas para atender la coyuntura, con un objetivo central: proteger el empleo formal que genera la actividad en el país.