Lulo Bank actualizó las tasas de rentabilidad de sus Bolsillos, la herramienta de su cuenta digital que permite separar el dinero según distintos objetivos de ahorro. Los nuevos rendimientos rigen desde el 10 de septiembre de 2026 y llegan hasta el 10% efectivo anual (E.A.) para los clientes Lulo PRO.
La actualización cubre los Bolsillos Flex y los Bolsillos Programados, con incrementos según el tipo de cliente y el plazo elegido. En los Flex, la rentabilidad para los clientes Lulo pasó de 7,50% a 9,50% E.A., un alza de 2 puntos porcentuales, mientras que para los usuarios Lulo PRO subió de 9,25% a 10% E.A.
En los Bolsillos Programados, los clientes Lulo que elijan un plazo de 60 días pasarán de una tasa de 8% a 9,50% E.A., y en el de 90 días de 8,50% a 9,50% E.A. Para los usuarios Lulo PRO, la tasa de los programas de 60 días subió de 9,50% a 10% E.A. y la de 90 días de 9,75% a 10% E.A.
“Subimos las tasas porque cada vez más colombianos buscan herramientas que les permitan organizar su plata y, al mismo tiempo, hacerla crecer. Con esta actualización queremos que nuestros clientes encuentren en los Bolsillos una alternativa sencilla, flexible y competitiva para alcanzar sus metas de ahorro”, afirmó Ignacio Giraldo, CEO de Lulo Bank.
Cómo funcionan los bolsillos
Los Bolsillos Flex no exigen un saldo inicial y cada cliente puede mantener hasta 10 activos al mismo tiempo. La rentabilidad se calcula con base en el saldo promedio registrado durante el mes anterior y los rendimientos se pagan en los primeros días de cada mes.
Los Bolsillos Programados, en cambio, permiten tener hasta 5 activos simultáneos y elegir plazos de 60 o 90 días, una modalidad pensada para quienes buscan mantener el dinero separado durante un periodo determinado. El dinero puede retirarse antes de que termine el plazo, pero en ese caso el cliente pierde la tasa especial del bolsillo y recibe la rentabilidad de la cuenta Lulo.
El directivo agregó que el aumento de las tasas responde al mayor interés de los usuarios por ahorrar y destacó que una mayor competencia en el sistema financiero puede traducirse en nuevas propuestas para los clientes.