La productividad en Colombia sigue siendo el principal reto para elevar el crecimiento económico, según el más reciente Informe Nacional de Competitividad presentado por Colombia Compite, antes Consejo Privado de Competitividad.
El documento, elaborado al cumplirse 20 años de trabajo de la organización, reconoce avances en tres frentes: el cuidado de las instituciones democráticas y el equilibrio de poderes, el fortalecimiento técnico del Estado y la articulación entre los sectores público y privado.
La productividad no ha impulsado el crecimiento
Durante las últimas dos décadas, la economía colombiana creció aproximadamente 3,4 %. De ese resultado, 2,2 puntos porcentuales provinieron del aumento del capital y la inversión, mientras que 1,2 puntos se explicaron por el crecimiento de la fuerza laboral. La productividad no aportó al avance.
El informe señala que Colombia produce US$18,7 por hora trabajada, el nivel más bajo entre los países de la OCDE. Irlanda, en contraste, registra una producción de US$135,7 por hora. Como la fuerza laboral no seguirá aumentando al mismo ritmo, el país tendría que concentrarse en elevar la inversión y la productividad para sostener su capacidad de crecimiento.
Ajuste fiscal, salud y energía
Entre los desafíos inmediatos aparece el ajuste fiscal, debido a la presión que tiene el costo de financiación del Estado sobre el capital de los inversionistas privados. El informe considera que las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional pueden ayudar a mantener la disciplina fiscal durante ese proceso.
La crisis del sistema de salud es otro de los frentes señalados. El documento plantea que la sostenibilidad fiscal, los incentivos, la información y el talento son asuntos que deben revisarse para proteger la cobertura básica y el acceso a medicamentos. También considera que el sector tiene potencial para generar inversión y atender la demanda asociada con la economía del cuidado.
En materia energética, Colombia necesita avanzar en proyectos estratégicos, mejorar los procesos de licenciamiento ambiental y social, y ampliar la generación de energía firme y las redes de transmisión. La actividad minera y de hidrocarburos también aparece entre los elementos que el informe propone discutir para recuperar capacidad de inversión.
Menos trabas y mejor formación
El informe propone una limpieza regulatoria para eliminar requisitos excesivos y normas que terminan dificultando la actividad productiva. Según datos citados del DNP, durante 2023 el Gobierno expidió 8.672 normas, cerca de 24 cada día.
También plantea revisar la formación del talento y las reglas del mercado laboral. La organización advierte que algunos estándares difíciles de alcanzar para buena parte de la población pueden terminar excluyendo a las personas en lugar de abrirles oportunidades de productividad.
Entre las apuestas de largo plazo aparecen la transformación productiva de la altillanura de la Orinoquia, el desarrollo de los sectores minero y energético, el turismo, la economía del cuidado y una mayor integración a cadenas globales de producción. Todas esas posibilidades, según el informe, requieren infraestructura capaz de impulsar inversión y cambio tecnológico.