Panamá ha registrado más de 200 réplicas tras el terremoto de magnitud 7,7 ocurrido el viernes. El sismo causó daños en cerca de 900 viviendas y dejó al menos 27 personas heridas en varias zonas de las provincias centrales del país.
El Gobierno declaró la emergencia nacional durante el fin de semana y anunció que podrá destinar hasta US$100 millones para atender la situación, sin superar la meta de déficit fiscal de 3,5 % del producto interno bruto fijada para 2026.
Néstor Luke, director del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, explicó que las réplicas continúan, aunque con menor magnitud y con intervalos cada vez más largos entre una y otra. Las autoridades mantienen las evaluaciones en comunidades remotas, por lo que el número de viviendas afectadas podría aumentar.
El presidente José Raúl Mulino visitó las zonas afectadas para entregar ayuda y pidió reparar con urgencia las carreteras y los puentes que facilitan las operaciones de socorro. Al menos 14 puentes resultaron dañados en las provincias de Veraguas y Los Santos.
Estados Unidos anunció una ayuda de US$5 millones y el envío de un equipo de 20 integrantes para colaborar en las labores de rescate y en la evaluación de las infraestructuras.
Las clases fueron suspendidas en todo el país el lunes. La Autoridad del Canal de Panamá informó que las operaciones de navegación no resultaron afectadas por el terremoto.