Acuerdos de seguridad, empresas privadas y proyectos de ciberseguridad han llevado a la región herramientas de inteligencia artificial, reconocimiento facial y análisis forense de dispositivos. Algunas de esas tecnologías tienen antecedentes documentados de uso para identificar y seguir palestinos, y organizaciones de derechos digitales advierten que las decisiones se evalúan desde el riesgo de seguridad, no desde los efectos sobre los derechos.