El documental NAZA, que obtuvo el Premio Especial en el Festival de Venecia, recoge los testimonios anónimos de 24 miembros del ejército y los servicios de inteligencia israelíes. Ante la repercusión del filme, el ministro de Cultura, Miki Zohar, exigió una investigación para identificar a las fuentes y pidió la revocación de la nacionalidad a los directores, a quienes acusó de “traición al Estado”.