El presidente de Chile, José Antonio Kast, confirmó que su Gobierno evalúa “caso a caso” un centenar de solicitudes de perdón de condenados por crímenes de lesa humanidad cometidos entre 1973 y 1990. La decisión aviva la polémica por casos como el de Miguel Krassnoff y enciende las alarmas entre los familiares de las víctimas.