Un operativo de extinción de dominio en Bogotá y Cundinamarca llevó a las autoridades a ocupar varios locales comerciales, entre ellos uno de la cadena de ropa Koaj. Las directivas de la compañía precisaron que son simples arrendatarios y que no existe investigación alguna en su contra, en medio de un inventario que incluye fincas, apartamentos, bodegas y locales ligados a la marca Lili Pink.