El nuevo desembolso se suma a la línea contingente de 200 millones de dólares aprobada en febrero de 2025 y utilizada después del sismo. Con la operación, el respaldo financiero asociado a ese mecanismo alcanza los 400 millones de dólares, recursos que el Gobierno destinará a la atención de las comunidades afectadas y a la reconstrucción de viviendas e infraestructura.