SpaceX llevó la nave Starship a la órbita terrestre durante su decimocuarta prueba de vuelo, realizada desde la base de Starbase, en Texas, Estados Unidos. El lanzamiento comenzó cerca de las 7:50 a. m. y representó la primera vez que el vehículo alcanzó la órbita alrededor de la Tierra.
El cohete Super Heavy realizó un aterrizaje controlado en el mar, mientras Starship continuó su trayectoria espacial. La nave llegó a una órbita de 275 kilómetros y desplegó 26 satélites de Starlink, la red de internet satelital de SpaceX.
El despliegue de los satélites tomó aproximadamente 30 minutos. Después, los equipos de vuelo iniciaron el procedimiento para sacar de órbita la nave y dirigirla hacia una zona autorizada del océano Pacífico, tras cerca de tres horas en el espacio.
Una prueba para el sistema reutilizable
La misión también permitió recopilar información técnica sobre el ascenso, la operación orbital y el regreso de Starship. SpaceX utiliza estos vuelos para perfeccionar el despegue, el amerizaje y el comportamiento del vehículo en recorridos cada vez más extensos.
Starship y el cohete Super Heavy forman un sistema diseñado para transportar carga y tripulación a la órbita terrestre, la Luna y Marte. La nave mide 124 metros de altura, tiene un diámetro de 9 metros y está diseñada para llevar más de 100 toneladas métricas a la órbita en una configuración completamente reutilizable.
La nave completó un amerizaje sin contratiempos cerca de las 11:00 a. m., según la información incluida en el reporte de la misión.